viernes, 18 de agosto de 2017

El grito en Blade Runner

     'Do you know where she went?' he asked.
     'To the museum. She wanted to see the Edvard Munch paintings.'
(...)
     They were inside the museum now, and Resch stopped in front of a painting. It showed a hairless creature standing alone on the bridge. Its hands were held over its ears in horror and its mouth was open in a soundless scream.
     'I think,' Phil Resch said, 'that this is how an android must feel. I don't feel like that, so maybe I'm not an...' He stoped as other people came near them.
Edward Munch, El grito (1893)

Cita tomada de Do Androids Dream of Electric Sheep? Capítulo 5. Philip K. Dick. La película Blade Runner (1982), dirigida por Ridley Scott, está basada libremente en este relato. Por necesidades, felices, de la vida, me encuentro leyendo ese libro en este momento.

Blade Runner (1982) 

lunes, 7 de agosto de 2017

Murales

(Algunas notas sobre el reciente mural de Mujeres Creando. No se refiere a la muestra pues no la he podido conocer.) Actualmente el texto está en revisión para posible colaboración en espacio digital.

Comparto unas impresiones sobre el reciente mural "Milagroso Altar Blasfemo" del colectivo boliviano Mujeres Creando. Las hago sin mirar los videos de las declaraciones de los artistas o de la curadora del Centro Cultural Metropolitano. Lo hago así creyendo que de esa manera puedo expresar mejor lo que llevo dentro/encima y que el mural me permite "sacar fuera". No comentaré todo el mural, pues no lo he podido ver sino a través de un video y fotos de tamaño mediano en internet. Me limitaré a hablar de algunas imágenes que en particular pude ver mejor y llamaron mi atención.

(Tomada de Diario el Telégrafo)

Puedo adelantar que creo que el mural cumplió su cometido como pieza de arte: dio de qué hablar. En lo personal, llevaba un tiempo de abulia respecto a temas de opinión pública y gracias al mural me vi embarcado en una conversación, apresurada, trivial, profunda, reiterada, sobre el estado de nuestra capacidad de diálogo. Pero suficiente preámbulo, vayamos al contenido del mural en el que me he podido detener:

1. La Virgen María. Me sorprendí de hallarla resignificada. Pensé que al ser un mural "blasfemo", anti institucional, echaría por la borda todo. Sin embargo, María seguía ahí, ahora desnuda y crucificada. María ahora hablaba y valía desde una forma cruda de ser mujer. "María llena eres de rebeldía" grita una frase debajo de ella. Curiosamente me recordó al Magnificat (Lc 1, 46-55) que María recita cuando visita a su prima Isabel (1). Lo copio a continuación para que nos podamos hacer una mejor idea de lo que ese canto evoca. Noto absoluta similitud en el énfasis en la rebeldía, aunque para el caso del Magníficat, el canto evoca los deseos del pueblo judío.


María dijo:

   —Mi alma canta la grandeza del Señor,
  mi espíritu festeja a Dios mi salvador,
  porque se ha fijado en la humildad de su sirvienta
   y en adelante me felicitarán todas las generaciones.
  Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí,
   su nombre es santo.
  Su misericordia con sus fieles se extiende
   de generación en generación.
  Despliega la fuerza de su brazo,
   dispersa a los soberbios en sus planes,
  derriba del trono a los poderosos
   y eleva a los humildes,
  colma de bienes a los hambrientos
   y despide vacíos a los ricos.
  Socorre a Israel, su siervo,
   recordando la lealtad,
  prometida a nuestros antepasados,
   en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.



2. La Madre Dolorosa. Es indicada, no es retratada con fidelidad, no es su punto. Sin embargo, se entiende que hace alusión a "la Madre Dolorosa", una particular advocación de la Virgen María que es también conocida como "Nuestra Señora de los Dolores, que tiene un significado especial para los católicos practicantes del Ecuador, sobre todo para aquellos cercanos a la Compañía de Jesús y, más particularmente, al Colegio San Gabriel de Quito (2). A diferencia de la Dolorosa tradicional, que han visto si hicieron click en el link, la Dolorosa del mural se distingue por no llevar un hábito particular. Destaca también, al igual que la Dolorosa tradicional, un corazón de fuego y una corona de espinas; además, hallamos unos ángeles (feminizados también) que sostienen la frase "llora por las asesinadas". Como católico, no considero ofensivo el uso que se hace del  significado que evoca la Madre Dolorosa. Al contrario creo que se apropia de él pues "la Dolorosa" tradicional evoca a una María conmocionada por la muerte de su hijo.  Para el caso, "no me cuesta entender" que La Dolorosa del mural toma el sentido del dolor y lo dirige a la problemática de la mujer latinoamericana actual. 

3. Jesús 1, carga una cruz de penes. Me llama la atención que la imagen de Jesús no es irreverente, toma la tradición de la Pasión de Semana Santa, Jesús cargando con la cruz y la convierte en un una cruz de penes. De nuevo. Toma el lenguaje religioso, rescata al personaje central y lo resignifica, esta vez apuntando al problema social del machismo. 

4. Jesús 2, en el suelo con la corona de espinas. La imagen le agrega el estar atado con una cadena desde genitales a la Basílica de San Pedro, un signo de poder. La alusión, sin embargo, es a las caídas de Cristo con la Cruz. De nuevo, la imagen rescata al personaje y critica a la institución. El mensaje parece hablar de dureza y perversidad en la institución. No me parece que se dirige con sorna al personaje Jesús.

6. El Papa. En la imagen a la que me refiero está sentado en un sillón y lleva la mitra puesta. Es un símbolo de poder. Sin embargo, está desnudo, sostiene su pene y sonríe de manera perversa. Vuelvo a leer un ataque a la institución Iglesia Católica, no al contenido de sus creencias.

7. La ubicación. Aquí es donde necesito ayuda para interpretar el mural. Estuvo ubicado en la pared contigua a la Iglesia de la Compañía de Jesús. Además, desde una perspectiva histórica, no sólo estuvo ubicado en un muro que da contra la Iglesia de la Compañía sino que el muro en el que se realizó fue parte de la Universidad San Gregorio, una universidad colonial iniciada y gestionada por la Compañía de Jesús. 

Este último punto es el que me genera muchas preguntas. ¿Por qué ahí? De seguro se intuía que el mural iba a causar polémica, pero el ubicarlo en donde se lo hizo, fue como poner una bomba. ¿Por qué ponerlo ahí? ¿Se dirigía a los jesuitas el mensaje? De ser así, pienso en seguida, "parece que las autoras no conocen el trabajo de la Compañía de Jesús en el Ecuador". Por mencionar dos iniciativas: La Fundación Río Manta en Manabí, que lucha de la mano con muchas mujeres violentadas en Manta y, la Casa de Acogida de Hogar de Cristo en Guayaquil. Además, en ninguna de estas dos instituciones el rol se limita a acompañar a las mujeres (solapando, tal vez, la lógica machista) sino que se busca incidir (con mayores o menores resultados, con mayores y menores aciertos) en la lucha contra lógicas machistas que aplastan a la mujer. Los jesuitas, vecinos del mural, son una orden religiosa al servicio de la Iglesia Católica y, por lo tanto, parte de esa institución "macro" llamada Iglesia. Como primeros interlocutores el mural los pasaba de largo. ¿A quién se dirigía entonces?

Imaginaba a un amigo conservador mirando el mural. Estoy seguro de que lo miraría. Se preocuparía, de seguro, por la desnudez de María, por su desacralización (María, la pureza, la madre del Salvador, aparece desnuda, crasamente humana). Mi amigo tal vez no pensaría demasiado en el sentido de denuncia que expresa el mural. De seguro lo conoce. Inclusive puede que reconozca a algunas mujeres afectadas por lógicas machistas del pasado o del presente en su propia familia. Sin embargo, estoy seguro de que se olvidaría de ello por ir a pelear con las artistas del mural. Por supuesto que entiendo que mi amigo tiene un problema pero estoy pensando en nuestros ciudadanos como son, no como deben ser (3). Eso me lleva a la estridencia que percibo en el mural. Este no menciona los caminos que existen, aunque no es su obligación tampoco, lo entiendo. Pero cuando denuncia lo hace desde el cliché: Iglesia "mala", mujer "buena", Cristo "compañero sufriente y silencioso". Así, el mural rescata las figuras religiosas a las que hace referencia, las resignifica, pero las resignifica desde una idealización demasiado grande y acusadora que pasa por alto la encarnación humana, la Iglesia Católica, a la que alude. Siendo ese el caso no me extraña que haya tenido las reacciones, igual de estridentes, que generó.Y pienso al final: a culturas reprimidas, expresiones estridentes. La obra, hecha desde una generalización radical obtuvo un resultado radical. Lo considero lamentable.

Ahora bien, más allá de indicar nuestro nuevo lugar común "la necesidad de más tolerancia y diálogo", y de subrayar la necesidad de matices que percibo haría falta en este tipo de expresiones (si se quiere hablar de algo y no sólo gritarlo y recibir gritos de vuelta), creo que hay una segunda reflexión que se puede desprender de las reacciones que suscitó el mural y de la que he oído menos: el sentido del arte. Parecemos suponerlo en los demás. Lo noto mucho en las reacciones de carácter más público que tal mural generó. Las personas que reaccionaron de manera agresiva en contra de este (4) aludían irrespeto a sus creencias religiosas. La respuesta de los funcionarios públicos fue del tipo:"es legítimo que la obra de arte diga algo, así no nos guste, debemos respetar, todos tienen derecho a expresarse". Creo que la mayoría de los ciudadanos no entiende a qué alude cuando se dice esto y ahí hay una tarea pendiente si se pretende hablar de pluralidad y tolerancia. Creo que es petulante encontrarse con límites de comprensión ante el lenguaje y el sentido del arte y pretender que a la fuerza gran parte de la ciudadanía lo acepte porque se supone que todos lo conocen. El resultado de esta actitud, para el caso, fue la de perder: el mural fue removido aduciendo razones administrativas y todos a su casa. En el fondo quedó el mal sabor de un principio atropellado para unos y de una afrenta silenciada para otros. La tarea de la obra de arte apenas comenzaba y se acabó. Después de eso señalamiento va, señalamiento viene, en un curioso y curuchupa final.

A mi manera de ver lo ocurrido debe ser sólo el inicio de una discusión más grande y productiva: ¿qué se sabe del  sentido del arte en nuestra tierra?, ¿cómo lo promovemos? Con ello no me limito a lanzar un cómodo guiño a las instituciones públicas, sino que me refiero también a los ciudadanos que vimos cómo el asunto tenía más colores y terminó en una pequeña, aunque ruidosa, lucha de posiciones y aclaraciones. Creo que si el arte es valorado en el mundo, aun cuando muchas veces puede incomodar, ha sido porque tanto poderes públicos como personajes civiles enamorados, han comprendido su valor y se han encargado de compartir su sentido con otros, a pie, creando, haciendo y discutiendo en grupos cada vez más numerosos variados. Creo que tal vez, antes que una pelea ideológica, tenemos la tarea de buscar muchas y nuevas alternativas para la difusión y sentido del arte (o las inquietudes de fondo que se mezclan con este) en nuestro territorio. Quiero creer que desde la creatividad a la que nuestros límites nos invitan, podremos pasar a lenguajes menos estridentes, llenos de matices o, también, a respuestas menos estridentes para lo que debe ser un más amplio color emocional de nuestras vidas y discusión de la realidad. Tal vez ese camino genere los senderos indicados para llegar a los nombres y apellidos que cuentan, los de las que se fueron y se siguen yendo, los de las silenciadas, aquellas a las que no vamos a llegar ni servir bien desde una pelea ideológica en donde lo que falta es lenguaje por crear (5).

(1) Explorar el sentido del Magnificat haría mucho bien para continuar expresando y explorando el rol de la mujer en el mundo de hoy. No entiendo por qué hay que romper diálogos o limitar el uso de referentes en vez de fomentarlo.

(2) Para quien no lo conoce, la tradición católica ecuatoriana atribuye a la imagen de "La Dolorosa", el prodigio de haber abierto y cerrado los ojos el 20 de abril de 1906 ante un pequeño grupo de internos del entonces Colegio San Gabriel. Tal prodigio fue avalado por los canales religiosos competentes luego de pasar el debido proceso de investigación. A partir de ese momento se convirtió en una advocación promovida, de manera especial, por la Compañía de Jesús del Ecuador.

(3) La interensante observación la hizo Rousseau y la retoma John Rawls por si a alguien le interesa mirar hacia dónde puede conducir tal perspectiva.

(4) Digo agresivas porque su meta no era desaprobarlo sino removerlo.

(5) Creo que en una línea similar y muy rica de pensamiento vale la pena releer el artículo de María Cecilia Herrera, "Empatía desde el otro extremo", publicado en Gkillcity.

domingo, 16 de julio de 2017

El arte de las musas



Música: del griego: μουσική [τέχνη] - mousikē [téchnē], «el arte de las musas». De manera más concreta tuvo una diosa a la que se la asociaba, Euterpe (en griego Ευτέρπη, "La muy placentera", "La de agradable genio" o "La de buen ánimo"). Se la consideraba especialmente protectora del arte de tocar la flauta. Como las demás Musas era hija de Mnemósine y de Zeus.

La Iglesia Católica vincularía la música con Santa Cecilia (1).



Hendrick Goltzius, Euterpe, Las nueve musas (1592)



Carlo Saraceni, Santa Cecilia y el Angel (1610)


Gracias a Newen Afrobeat por la inspiración.

(1) Sobre historia de este vínculo: https://es.wikipedia.org/wiki/Cecilia_de_Roma

Notas sobre Incendies y Denis Villeneuve

Incendies (2010)

Director: Denis Villenueve
Adaptacion de la pieza teatral Incendies o La mujer que cantaba del dramaturgo líbano canadiense Wajdi Mouawad.

Trama: Dos hermanos libaneses regresan a su tierra para cumplir con la última voluntad de su madre.






Post en proceso. Contiene spoilers.



Me gustó mucho esta película. Hace muchos años, en Colombia, escuché de ella a propósito de los premios de la Academia. Asumo que también oí de ella entre los nominados del festival de cine de Cannes (festival que seguía con interés y que ahora me doy cuenta de que había olvidado del todo).

La película comienza con una escena en donde un niño está siendo rápado por un hombre. Detrás de ellos hay mucho movimiento. Parece que se encuentran en un lugar en guerra, en un campamento de soldados y que el niño es uno de aquellos niños secuestrados por guerrillas para ser adiestrados como soldados. De fondo suena You and Whose Army? de Radiohead. La escena avanza lentamente con un acercamiento a la cara del niño quien parece mirar a la cámara con furia.

(...)

Notas: el sentido equivocado del odio, la memoria, el amor como una decisión, guerra civil libanesa, Souha Bechara.

Identifiqué a Denis Villenueve después de ver Arrival y se ha convertido en uno de mis directores a seguir. En Arrival, adaptación del cuento The Story of Your Life de Ted Chiang, nos cuenta la historia de la aparición de naves extraterrestres en diferentes puntos de la tierra y la reacción de los seres humanos hacia su presencia. Desde la forma de la nave y los propios extraterrestres comenzamos bien. La nave será apenas una superficie semiovalada y grande, mientras que los extraterrestres serán unas figuras altas con varias patas llamadas heptápodos (por sus varias ¿patas?). La atención nunca se centrará en definir del todo su forma,

En concreto, se centra en la manera en que la lingüista Louise Banks y el físico Ian Donelly, inventan una manera de comunicarse con los extraterrestres.

viernes, 26 de mayo de 2017

Notas sobre Mariana de Jesús

Hoy se celebra la fiesta de Mariana de Jesús, también conocida como la azucena de Quito. 

Fuera del lugar común Mariana "tan devota", Mariana "su sacrificio", Mariana "la azucena", "Mariana se flagelaba", "roguemos para que santa Mariana..." hoy pude pensar en Mariana de Jesús como una joven quiteña viva y cautivante. 

Quiteña muy quiteña. Percibo a los quiteños, más que a mis compatriotas guayaquileños, como personas metidas de manera más seria en círculos de discusión que conducen a diferentes lugares de la ciudad y pensamiento (o sea, más allá del típico círculo de clase guayaquileño). Una persona que practicó de manera constante el ejercicio de martirizar su cuerpo, porque así lo vivía y pensaba el ambiente teológico de su época (y las pocas imágenes a las que podía acceder dado su rol de mujer) se me antoja una persona muy mental y apasionada. Una persona mental y apasionada en el Ecuador de hoy termina rápidamente vinculada a círculos de discusión. En Quito, de seguro, en espacios de discusión política. Dada la tenacidad de Mariana la entiendo como una identidad muy individual y, por ello, lejos de una ideología definida. Veía a Mariana muy política pero no metida en una línea partidista. Sin querer echarle flores veo a Mariana como concejala en algún momento de su vida.

La tenacidad y la individualidad de Mariana también me la presentan actualmente como una persona, más que cristiana, de crítica con sorna a los cristianos. Mariana tal vez nos mira con atención pero no nos cree. Si tiene fe, no es una fe de comunidad, es una fe de servicio y de cuestionamientos públicos fuertes.

Mariana vestía de negro, como los jesuitas de su tiempo. Quiso ser jesuita. En sus rasgos de juventud veo ese feo vestido negro que tal vez ahora sería un vestido negro con cierto estilo. Mariana se me antoja notablemente joven, vanidosa y fuertemente femenina en su tenacidad y deseo de diferenciarse e ir hasta el final.

En sus rasgos de juventud menos cargados veo su vihuela, la catequesis y el esfuerzo y vivacidad con los niños. También veo sus largas conversaciones con el hermano Hernando de la Cruz. De seguro en el tiempo actual Mariana sería consciente de su ambiguedad y gusto. De ahí que la vea como una persona divertida. Está determinada por algo pero el mundo de la fe es un mundo extraño. En su tenacidad se descubre mujer y se ríe un poco. Por eso creo que sí se llevaría bien con los cristianos y con mucha gente, a pesar de ser una mujer muy crítica.

En su jovialidad también identifico la azucena. Aun dice algo de cierta sensibilidad y delicadeza. Mariana canta y mira alrededor, se baja de su cabeza y sus ideas también. Cuida y embellece la ciudad. No sería tan amable respecto al cuidado, eso sí. La veo como una ciudadana que increpa los malos hábitos públicos, la destrucción del entorno quiteño.

Hoy María Ana, pues ese era su verdadero nombre, tal vez no se habría cambiado el nombre a Mariana. La descubro demasiado individual para ello. En el tiempo actual descubro a Mariana más cerca de rendir homenaje a sus padres con su nombre que lejos de él.

Levitación de Mariana de Jesús, Víctor Mideros

María Ana Paredes y Flores (1618 - 1645), nació en la Real Audiencia de Quito, fue huérfana de niña y criada por su hermana y su familia. Desde edad temprana fue introducida al ejercicio de la fe. En ella quiso destacarse por su práctica de piedad y servicio. Tuvo una bella voz. Fue inquieta respecto a la vida religiosa pero no ingresó a un convento. A su manera y acompañada por los jesuitas del lugar vivió una vida laica de mortificación y servicio. Murió a los 27 años. Su muerte se atribuye a un sacrificio: ofreció su vida en intercambio por la vida de un sacerdote que, preocupado por los movimientos telúricos que asolaban a Quito en aquella época, había prometido la suya. Se dice que en el lugar donde lanzaron la sangre que vomitaba durante su convalecencia creció una azucena, su flor favorita. 

jueves, 25 de mayo de 2017

Galaxia/ Vía Lactea

Hay un camino elevado visible en el cielo sereno;
lácteo es su nombre, pues destaca por su misma blancura; por él los dioses se dirigen a la morada del gran Tonante, la mansión real... (1)
Vía Láctea vista desde el desierto de Atacama

De acuerdo al mito griego, Zeus (Júpiter en su version romana), en una de sus múltiples correrías, concibe un hijo con la mortal Alcmena. Este hijo será Heracles (Hércules). Por ser concebido con una mortal Heracles no nacerá inmortal. Para solucionarlo Zeus envía al niño con Hermes (Mercurio) para que beba la leche del seno de "su esposa" la diosa Hera (Juno). Hera dormía, al sentir la succión despierta y aparta al niño. De la leche derramada al apartarlo, se afirmará, surge el rastro lechoso del cielo nocturno que hoy llamamos Vía Lactea. A ese rastro lechoso los griegos lo llamarán "galactos kyklos", que quiere decir "círculo de leche". De ahí el origen, ya posterior, del término científico "galaxia" para denominar aglomeraciones de planetas y estrellas alrededor de un cierto núcleo. La palabra galaxia se irá independizando de esta primera concepción más particular a medida que se descubren más círculos del mismo estilo en el cielo nocturno. Una adaptación romana ulterior de la expresión griega denominará a ese rastro Vía Láctea que es el nombre con el que conocemos hoy nuestra galaxia específica.

En la imagen de Tintoretto que comparto aparecen Hermes, Heracles bebé y Hera en el momento que esta despierta y aparta al bebé derramando las gotas de leche que se convertirán en las estrellas que conforman nuestra Vía Láctea.   

Tintoretto, El origen de la vía Láctea

Siempre quise leer los mitos griegos de Robert Graves pero se me escapaban de las manos. Armando este post leo que su narración es diferente a la historia que evoca la pintura de Tintoretto. En el mito narrado por Graves Hera es conducida hacia el niño, quien ha sido abandonado por Alcmena (temerosa de la reacción de Hera). Hera le da de lactar, pero aparta al niño debido a la fuerza con que este succiona su pecho.

Dato curioso: la página del Museo del Prado hace un comentario interesante sobre una advocación medieval de la Virgen María, llamada Virgen del Sufragio, que evoca al mito griego desde una variación cristiana. Debido a la confusión que generaba, nos cuenta el video, el Concilio de Trento "dio de baja" a esa advocación. 


Pedro Machuca, Virgen del Sufragio

Una nota adicional. Manejamos un champú/shampoo de nombres griegos y romanos mezclados para referirnos a los dioses griegos. Yo tampoco los distingo del todo bien. En este post he acentuado los nombres griegos, que son los más comunes para todos, por sobre los romanos sólo para comenzar a acostumbrarme a identificarlos bien en una sola tradición. Desgraciadamente eso lleva a que perdamos a Hércules por Heracles, que es un nombre menos común. Lo prefiero a escuchar a alguien atónito preguntarme quién es Júpiter cuando al decir Zeus la referencia se entiende de golpe.

(1)  Ovidio, Metamorfosis, Alianza Editorial, Tercera reimpresión 2001, Madrid, Libro I, v. 168-169. / p. 72

martes, 16 de mayo de 2017

Sobre el artículo: "El nombre de las cosas" de Cecilia Ansaldo

Saludos Cecilia, ¿cómo está?

No veo una dirección de correo electrónico a la cual escribirle e imaginé que, de preguntarle en twitter por ella, tampoco me la daría sin saber quién soy o de qué deseo hablarle. Así que resolví escribir un artículo/comentario en mi blog al cual usted pueda acceder directamente.

Leí su artículo "El nombre de las cosas" y concuerdo plenamente con usted. Particularmente me quedó sonando el último párrafo de su texto:
"Lo he dicho en muchas ocasiones: estudiar la lengua madre es la tarea más constante de la línea educativa, pero consigue, cada vez, menos frutos. Sé que los profesores se afanan en su encargo, pero algo, todavía no suficientemente esclarecido, bloquea los esfuerzos, rompe el camino hacia la meta. El bachillerato debería bastar para recibir a un estudiante bien hablante y escribiente, pero en la universidad estamos obligados a ponerle parches al sistema".
No pretendo cansarla con un pseudoanálisis del problema, sino más bien, compartirle una pregunta y una intuición: creo que ese "algo" que "bloquea los esfuerzos" y "rompe el camino hacia la meta" pueda ser la escasa promoción de lectura por parte de... cualquier lector peregrino. Creo que nuestra imaginación para proponer y hacer se ha dejado burocratizar.

Trabajé un año y medio para Fe y Alegría en Quito y percibí el mismo problema que usted menciona. Cuando comencé a revisar los apuntes de mis chicos, y algunos de estos eran de cursos cercanos a la graduación, noté un vacío grandísimo en temas de gramática, ortografía y muchas cosas más. Por la dinámica de mi trabajo (soy un religioso multi uso, por decirlo brevemente) no me daba el tiempo, ni la paciencia para idear una campaña de "buen uso del lenguaje" pero, sobre todo, no creía en ella. Me parecía que el problema estaba en un terreno aun más grande: la falta de una práctica lectora, la necesidad de abrir imaginarios para los chicos y, sobre todo, la necesidad de un espacio para leer y compartir sobre la lectura y la vida de manera gratuita, sin que eso sea un "objetivo" en un plan rígido y forzoso.

Me imaginaba a los chicos llegar a casa y aturdirse con la televisión, las redes sociales, el trabajo o los problemas familiares. Por otro lado, busqué una biblioteca barrial en el sector Solanda y, para bien o para mal, y por las razones que fuera, siempre la encontré cerrada. Un día me cansé de todo: mi falta de tiempo, las distancias, las dificultades del sector. Durante un recreo tomé una mesa de mi oficina, la saqué, puse libros de la biblioteca sub utilizada del colegio encima de ella y puse un letrerito "rincón de lectura". Junto a ellos, en un trozo de cartón reciclado, escribí un título "préstamos de libros" y me inventé un sistema de préstamos ágil: nombre, curso, libro y teléfono. Los chicos llegaron por montones, como si fuera el día de la feria de ciencias naturales.

A pesar de mi entusiasmo fui escéptico de mi experimento y creí que duraría unas pocas semanas. Perseveré. Yo iba sólo dos días a la semana. Puedo decir que hasta que me fui del colegio tuve siempre muchos chicos interesados en leer (la experiencia duró al menos seis meses, sino más). A todo ello le fui agregando más elementos (retomar la biblioteca sub utilizada, abrir espacios para dibujos sobre los libros, conseguir aliados -uno de ellos Biblirecreo en el Sur de Quito- ,etc.). En fin, podría seguir contándole todo lo que algo tan simple dio para iniciar. Desgraciadamente, debido a la naturaleza de mi trabajo me tocó cambiarme súbitamente de lugar. Después de eso la iniciativa vivió un tiempo de incertidumbre y actualmente continúan ideando la manera de retomarla.

Contándole todo esto le quería compartir la idea de que me di cuenta de que no hacía falta mayor cosa para promover lectura (y, con ello, a largo plazo, mejor escritura), sino sólo lectores-promotores apasionados. 

Cada vez que se toca este tipo de temas públicos la gente tiende a hablar de los maestros, los padres, el Estado, la pobreza y las trabas. Por supuesto que todos esos actores forman parte de una atención al problema (realmente creo que no merece escasa reflexión), pero quería compartirle que descubrí que hay un actor al que no se menciona y que tiene todo que ver con, al menos, parte creativa de una solución: el lector. 

Para cerrar. Hice un trabajo de filosofía que me permitió pegar una ojeada a la revolución que dio origen a lo que llamamos modernidad. De ella sale esa preciosa idea de la autonomía. Desde que hice ese trabajo no puedo dejar de pensar que me llama mucho la atención que hayamos logrado libertad para hacer tantas cosas y, sin embargo, nos dé por esperar tanto del gobierno, los padres, los rectores, los profesores y tanta gente más. Simples aglomeraciones de lectores apasionados, creativos, buscando desafíos, inventando soluciones, caminando por nuevos lugares, creo que tendrían mucho por ofrecer.

En fin, la carta se volvió un artículo. Me encantaría escuchar sus palabras al respecto. ¡Gran saludo!

PD. Hice un post sobre esta iniciativa alguna vez. Discúlpeme el estilo disperso de ese post y, no está de más, las faltas que haya cometido aquí y allá: https://tinyurl.com/hbbhlse

Jean Francois Millet

Aun ando con Gombrich en la mochila y descubro cosas como esta. No sé por qué Millet me cauiva tanto. Estoy separado de los discursos que vuelven ideología la vida sencilla de la que él parecía caminar cerca. Sin embargo, tal vez sea su sensibilidad la que me cautiva.

Jean Francois Millet, Cazando pájaros por la noche (1874)

domingo, 7 de mayo de 2017

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Somewhere in Bahía de Caráquez

Un poquillo de aire visual e... In your ass, Playscapes! (1)

(1) Hablando en serio, gracias por contagiar el entusiasmo.

jueves, 4 de mayo de 2017

Snob

Este hombre-masa es el hombre previamente vaciado de su propia historia, sin entrañas de pasado y, por lo mismo, dócil a todas las disciplinas llamadas «internacionales». Más que un hombre, es sólo un caparazón de hombre constituido por meros idola fori; carece de un «dentro», de una intimidad suya, inexorable e inalienable, de un yo que no se pueda revocar. De aquí que esté siempre en disponibilidad para fingir ser cualquier cosa. Tiene sólo apetitos, cree que tiene sólo derechos y no cree que tiene obligaciones: es el hombre sin la nobleza que obliga -sine nobilitate-, snob. (1)
Tal vez no es la mejor definición de snob que da Ortega pero me dijo suficiente. Me la topé hace pocos días. Hacía una revisión de citas guardadas, buscaba una de Rumí para un amigo, y me topé una suya relativa a las revoluciones. Parafraseando, la cita hablaba de la importancia de crear versus la más fácil actitud de rebelarse. Él mesmo lo dice mejor:

En el orden moral, la tarea máxima del presente consiste en convencer a los hombre vulgares - los no vulgares no han caído nunca en la trampa - de toda necedad inane que encierra ese imperativo de la rebelión, tan barato, tan poco exigente, y cómo, sin embargo, casi todas las cosas contra las cuales el hombre se ha rebelado merecen, en efecto, ser enterradas. La única verdadera rebelión es la creación - la rebelión contra la nada, el antinihilismo. Luzbel es el patrono de los seudorebeldes. (2)

Al revisar la cita, recordé que hay algo que comparto con Ortega: su crítica de nosotros los ciudadanos comunes. Fui a mirar de ojeada La rebelión de las masas y di con esa cita con su definición de snob

Creo que ambas tocan el mismo tema: un cierto talante del ciudadano común de despreciar un país que no conoce, al mismo tiempo que aporta poco a una construcción seria de este, ¿de qué se queja?

Se parecen demasiado el opositor y el convencido del día de hoy: el primero, parece no sentir obligaciones, sino presentarse como un espectador de su desgracia. Su perezosa afición lo obliga a hablar de gente del pueblo (una raza extraterrestre o demoníaca que es la fuente de todos sus males), populismo a secas, borregos ó una cierta fatalidad de la historia. La pregunta nunca tiene que ver con él. El segundo, se suma a una corriente que no entiende y se presenta como victorioso y heroico aunque, en la práctica, sólo rechaza una cultura que tampoco se ha molestado lo suficiente en construir.

Siendo así, pienso, no es raro que los ciudadanos comunes seamos unos snob. Nos bajamos de la conversación antes de tiempo. Es más, creo que no supimos que participábamos de una conversación que continúa  y, en consecuencia, esperamos eternamente una utópica sociedad. Aprendimos a exigir libertad (moderna) sin entender cómo se llegó a esa idea, a qué respondía, ni tampoco qué es lo que implicaba. En resumen, sin conocer que la otra cara de la libertad implica un compromiso permanente. 

Adenda 16/05/2017: han pasado algunos días desde que escribí este post y una idea más me dio vueltas en la cabeza. Siempre pienso en el tema educativo. Yo mismo no me considero una persona suficientemente formada, al menos frente al problema cultural que creo que tenemos. Me explico: sí, salimos adelante en la vida desde la situación de clase media de nuestro país: podemos obtener un título, tarde o temprano hacer dinero, sacar adelante una familia y, en muchos casos viajar. Eso parece llevarnos a creer que somos personas "educadas", cuando más bien sólo logramos sobrevivir dentro de un cierto modelo económico.

(1) pendiente completar la cita: ORTEGA Y GASSET, JOSÉ, La rebelión de las masas, Obras completas, ..... Tomo IV, p.121

(2) Tomé la cita de manera ligera, no tengo más apuntes que estos: Nota de José Ortega y Gasset en El libro de las Misiones en "Misión de la Universidad".

martes, 25 de abril de 2017

Verdad y apariencia

No sé si añoro el contenido de esta reflexión de Platón, pero da para pensar:

¿O no crees -dijo- que sólo entonces, cuando vea la belleza con lo que es visible, le será posible engendrar, no ya imágenes de virtud, al no estar en contacto con una imagen, sino virtudes verdaderas, ya que está en contacto con la verdad?...(1)
En nuestro ejercicio político detecto dos vicios constantes: por un lado acusaciones gratuitas, medias verdades sostenidas a la fuerza y ataques personales altisonantes; por otro, como en un polo opuesto, un esfuerzo exagerado por defender una apariencia demasiado virtuosa y digna, con el discurso del "honor" en la punta de la lengua. La enfermedad y su aparente opuesto, ambas fuertemente posicionadas en el ridículo. ¿Por qué?

Cuando leí la frase de Platón que cito al inicio me pareció entenderlo: tal vez no conocemos de fondo, desde un fundamento claro, el paquete de valores que, se nos dijo, debíamos emular. Si me detengo a pensar, no los recuerdo de manera inmediata, ¿los recuerda usted? Si hablo de memoria recuerdo virtudes católicas: prudencia, templanza, justicia...; también algunas virtudes cívicas: honestidad, respeto, solidaridad. Podría divagar sobre virtudes deseables tanto personales como sociales (¿no es ésa es la manera en que tendemos a cubrir lo que no sabemos?), pero mencionar unos referentes claros, que estén a la mano de cualquier conversador casual, no.

Viene a mi mente la historia de El traje del emperador: "¡el rey está desnudo!", gritaba el niño... y me doy cuenta de que hay algo que no sé bien, algo a lo que no le he puesto la debida atención a pesar de ser fundamental. Si corro a negarlo participo de la enfermedad,  esa apariencia de conocimiento, que es solo una envoltura de lo que preferimos presuponer confiadamente porque lo contrario, aceptar la corta reflexión que le brindamos, la cantidad de veces que el criterio es aplicado a quienes no nos gustan solamente, sería demasiado terrible y vergonzoso.

Pero luego de la aceptación, ¿qué? Correr a expresar un recetario tampoco dice suficiente. Eso se parece demasiado al segundo vicio: desear la infalibilidad y la pulcritud hasta el ridículo. Cumplir con la tarea y continuar con el juego de parecer algo.


Ilustración de N. Goltz

Vienen dos imágenes a mi mente al detenerme aquí: la primera son las palabras de Kant en la "Fundamentación de una metafísica de las costumbres":

Así pues, hemos llegado al principio del conocimiento moral de la razón vulgar del hombre. La razón vulgar no piensa en este principio así abstractamente y en una forma universal; pero, sin embargo, lo tiene continuamente ante los ojos (404) y lo usa como criterio en sus enjuiciamientos. Fuera muy fácil mostrar aquí cómo, con este compás en la mano, sabe distinguir perfectamente en todos los casos que ocurren qué es bien, qué mal, qué conforme al deber o contrario al deber, cuando sin enseñarle nada nuevo, se le hace atender tan sólo, como Sócrates hizo, a su propio principio, y que no hace falta ciencia ni filosofía alguna para ser honrado y bueno y hasta sabio y virtuoso. Y esto podía haberse sospechado de antemano: que el conocimiento de lo que todo hombre está obligado a hacer y, por tanto, también a saber, es cosa que compete a todos los hombres, incluso al más vulgar. Y aquí puede verse, no sin admiración cuán superior es la facultad práctica de juzgar que la teórica en el entendimiento humano...(2)
Recuerdo a mi profesora de ética destacar este pasaje diciendo: "Kant observa que el ejercicio de examinar está dado al hombre común de manera natural: en su vida social cotidiana somete a conversación las impresiones y juicios que experimenta respecto a diferentes situaciones que vive o conoce que otros viven ". Al oírla y revisar el pasaje pensé que tenía razón al destacar la observación de Kant y hacerla más cercana: en la vida cotidiana tendemos a examinar la fundamentación de nuestros actos y los de otros. De ahí, procederá Kant, parafraseando, "compete al filósofo la búsqueda de los principios que los orientan". No creo que para la práctica de opinión pública cotidiana haya que llegar tan lejos, creo que bastaría retomar un autoexamen más honesto y atento de los vericuetos por los que nos conducen nuestras palabras y... aprender a deternos o, inclusive, recomenzar. Eso me lleva a la segunda imagen.

La segunda, es la evocación que hace Rafael de Platón y Aristóteles en La escuela de Atenas. Los dos filósofos caminan conversando en lo que parece ser una plaza pública, tal vez evocando el Ágora griega. Platón viste de morado y rojo, los colores del fuego y el éter; Aristóteles, en cambio, viste de café y azul, los colores del mar y la tierra. No había caído en cuenta de este detalle. De acuerdo a Smarthistory, Rafael, pretende evocar sus distintos talantes: Platón, un talante más especulativo y teórico, mientras que, Aristóteles, es un gran observador práctico. Al recordar esta imagen reforzaba la idea de que, tal vez, un "nuevo" camino sea más sencillo: evocar y conversar libremente sobre los fundamentos de las cosas, a la manera de los personajes en la pintura, o, más aun, a la manera en que, narra Platón, Sócrates devanaba los sesos de la gente conduciéndolos hacia mayor claridad y humildad.


La Escuela de Atenas, Rafael

La conversación, experimento, no termina, pero concluye en la curiosa paradoja de afianzar nuestra confianza al mostrarnos lo poco que sabemos de aquellas cosas que buscamos con vana vehemencia en la vida pública. No seremos dechados de virtud, tal vez porque es imposible e innecesario (mortales somos después de todo) pero ciertamente creo que nos otorgará una más agradable vecindad con una cierta forma de virtud y de verdad, a la par que baja un poco los decibeles a tanta ruidosa, por hueca, vanidad.

(1) PLATÓN, El banquete, trad. M. Martínez Hernández, Gredos, Reimpresión 1988, 211 e, p. 265

(2) KANT, INMANUEL, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, trad. Manuel García Morente, Edición de Manuel Garrido, Editorial Teknos, España, 2005, p.83

jueves, 20 de abril de 2017

Notas sobre política en Ecuador hoy

(Para desarrollar)

La política como manipulación.

¿Quién podría llevar sus afirmaciones hasta el final?

No se puede hablar de situación política sino de situación mediática.

De cómo se toma o parece tomarse la mayor parte de la imaginación de la clase media.

El "demasiado tarde" de la conciencia del problema. Inevitable mirar a un lado y obviar a Venezuela. Así no se trate de un tema apocalíptico.

Las más y los menos. Los menos que se creen más. Los más que son y no son.

Lo ameno del tema cuando se habla desde cerca. ¿En dónde comienza la violencia?

Las reflexiones de acción que se pierden como pompas de jabón. Un lastre cultural a mirar. Es lo mismo que el problema del peso de las palabras. La actitud desiderativa o de floja mala conciencia, mala conciencia de cajón, aburrida.Su contraparte: el moralista, lo moralizante. Ninguno se mueve.

Hemos promovido valores, ¿cuáles?, ¿hemos promovido otros modos de proceder?, ¿otras actividades?, ¿cuáles?, ¿quiénes las han promovido?, los ciudadanos de a pie, ¿dónde están?

La política chiquita: la marcha, la protesta, la ironía en medios, las hipérboles

De cómo no se habla de acuerdos sino de la poca capacidad que tienen los adversarios, los opositores. Lo importante es señalar lo poco capaz y equivocado de los demás. Miramos lo menos no lo más.

¿Hay posiciones móviles?, ¿posiciones medias?, ¿reconocimiento de aciertos?, ¿señalización constructiva de errores (vs el recetario justiciero)? Me refiero a como conciencia común, no como ejercicios aislados aún.

Lectura de ambos medios en el juego de bandos actual, no parece hacerlo casi nadie.

Verificación de los proyectos de ley, exposiciones claras entre amigos. Pocas vs, gran consumo de jodanoticias informadas extranjeras.

De cómo sigue siendo raro encontrar clase media en las periferias. No dicen "aniñado", preguntan: "¿es usted extranjero?" (son algunos años de oírlo).

Nuestra vida ahistórica. Sin contexto local, ni mundial del pasado. Silencio sobre tradición de Occidente (más que como referencia general, generalísima, para hacer un punto "los antiguos griegos..." a la manera -muy/perezozamente sesgada- del escritor).

El mal uso de la palabra prejuicio, desconocimiento del prejuicio como precomprensión.

Neutralidad o no neutralidad como piedras a lanzar, sin clarificación.

* A veces creo que la etiqueta que pongo no debería ser "política" sino "poli poli política", a la manera de los poli policías de los Simpson. De todos modos trato de seguir a Chesterton: no saco nada censurando lo feo a la manera de un curuchupa. Tal vez amándolo y cultivándolo, como a los niños, el resultado será mejor. Por supuesto, hablo de educación y largo plazo. En ambiente de confrontación sólo sería un show y un juego de casuística.

Alguna movida decía Platón sobre los monstruos, pero queda para cuando halle la referencia.


Autor: John Kenn Mortensen

sábado, 15 de abril de 2017

Béisbol

Tal vez han pasado 22 años desde que pisé por última vez una cancha para jugar béisbol. Hoy lo hice de nuevo en la que fuera mi liga de infancia: La Liga infantil de Miraflores.

La foto es del amistoso de hoy entre Cardenales y La Tribu. 

Aunque fui con una camiseta de Cardenales jugué del lado de la Tribu. Me tuvieron que prestar los pupos. El guante siempre estuvo guardado.

Para cerrar el gusto del re-debut ganamos 11 - 3 aproximadamente. 

lunes, 10 de abril de 2017

Sobre Ra's Al Ghul

Geeking out:

Perseo aparece como una bella figura clásica (fig. 22). Corre elegantemente y, excepto por un ondulado paño, está casi enteramente desnudo. En sus tobillos tiene las alas que le prestó Mercurio. En su mano derecha blande una espada y en su izquierda sostiene la cabeza de Medusa con sus mechones de serpiente y la sangre goteando desde su garganta. Podríamos obviar la gradual degeneración de esta imagen en la tradición occidental y pasar a su tratamiento en el manuscrito italo-árabe del Arsenal (fig.23). Aquí no sólo se ha cambiado la pose del héroe griego para que concuerde con la verdadera posición de las estrellas, sino que está ataviado con traje oriental (cf. fig.24 A). El cambio más chocante, sin embargo, es que la cabeza de un barbado demonio masculino ha tomado el lugar de la cabeza de Medusa. Los ilustradores árabes, que ignoraban el mito clásico, malinerpretaron completamente la cabeza de Medusa y entendieron su terrorífica expresión como un atributo demoníaco, y las gotas o chorros de sangre como una barba. Así trasnformaron a Medusa en un demonio e incluso llamaron a esa parte de la constelación de Perseo por el nombre Ra's Al Ghul, es decir "Cabeza del Demonio". Y es por ello que hablamos de la estrella de Algol en esa constelación.




PANOFSKY, Erwin y SAXL, Fritz, Mitología clásica en el arte medieval, trad. Isabel Mellén, Sans Soleil Ediciones, Buenos Aires, 2015, p.45-46

Ra's Al Ghul entrenando a Bruce Wayne (Batman Begins, DC Comics)

domingo, 2 de abril de 2017

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Checando material alrededor de la revolución industrial vine a dar con esta cita de Paul Valery en un trabajo de Walter Benjamin:

*Así como el agua, el gas y la corriente eléctrica vienen ahora desde lejos a servirnos en nuestras casas, obedeciendo a un movimiento de nuestra mano, así llegaremos a disponer de imágenes y sucesiones sonoras que se presentarán respondiendo a un movimiento nuestro, casi a una señal, y que desaparecerán de la misma manera.
Más allá del carácter profético que pueda tener la cita (en esto sigo a Ortega y Gasset que habla de los buenos observadores más bien), me impactó recordar privilegios modernos de nuestra era que había olvidado. En reflexiones recientes me centraba en el ruido y revolución de las comunicaciones actuales, pero se me escapaba del todo el asombro de tener agua a la mano sólo por el hecho de abrir una llave. No tanto para el caso de la luz, en la que he pensado un poco más, pero que también tiendo a olvidar. Alguna vez fantasee que, de tener hijos, de vez en cuando jugaríamos a "la edad media" durante la transición de la tarde a la noche (y hasta el amanecer) sólo por volver a experimentar una forma diferente y anterior de la realidad cotidiana del hogar.

Adenda: Y sí, hay personas en nuestro querido Guayaquil para quienes esto aun no es una memoria.

*BENJAMIN, Walter, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, trad. castellana de Andrés E. Weikert, Editorial Itaca, México, 2003, p. 40 (...)

jueves, 30 de marzo de 2017

Papa Francisco. Audiencia a los jefes de estado y de gobierno de la Unión Europea

Mas allá de que sea el Papa o no, creo que es un aporte para la reflexión política.



En versión escrita: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2017/march/documents/papa-francesco_20170324_capi-unione-europea.html

jueves, 9 de febrero de 2017

Hipérbole

 1. Según la R.A.E.:

1. f. Ret. Aumento o disminución excesiva de aquello de que se habla. Era u. t. c. m.
2. f. Exageración de una circunstancia, relato o noticia.

2. Según Etimologías de Chile: http://etimologias.dechile.net/?hipe.rbole


3. (algún día, apreciada María Moliner...)

A propósito del "debate" organizado por Diario el Comercio. A 2017 la hipérbole sigue siendo un rasgo común en el discurso político mass media del Ecuador. Creo que es poco útil cuando se la pretende usar desde una postura de seriedad pero suele ser lo más notorio en el uso político-mediático. Su continuo uso genera algo así como una política del ridículo o una política humorística, solo que no es consciente de sí misma.

El espacio tal vez no daba para más, pues ¿cómo puedes poner a dialogar a ocho personas en un tiempo limitado, sobre temas tan amplios y diversos? De todos modos, esperaba un poco más que el hecho de que se convirtiera simplemente en un espacio en el cual cada candidato pudiera repetir sus propuestas de campaña.

En el hastío de escuchar a cada candidato responder como metralleta pensaba en la más feliz hipérbola matemática o en su mejor uso en un escenario teatral. No pude evitar pensar que tal vez uno de nuestros problemas es una cultura general deficiente, en la que muchos estamos implicados, que nos mantiene en un círculo poco feliz de discusión. La meta no curuchupa que se me ocurre tiene que ver con promoción de elementos para una conversación y discusión crítica, dinámica y constructiva a través de espacios dinámicos (tengo a mano mis primeros pasos con el proyecto de biblioteca, que también dio para proyecto de cine y que iba dando caminos a proyecto de club periodístico). Para no dejar todo en wishful thinking, les comparto el comentario que escribí a propósito de esta iniciativa: https://tinyurl.com/hbbhlse.

Por desgracia ya no estoy en un colegio, en donde además de caminar hacia esos espacios, tanto los chicos como yo nos veíamos expuestos a los límites entre las buenas ideas y los hábitos arraigados. Ciertamente aprendí y sigo aprendiendo que en nuestra cultura nos hará falta mucho sentido del humor y apertura al desconcierto en el futuro. Con el dolor gustoso del novato fui comprendiendo que "sólo" se cambia a través de la exposición de nuestros límites en la búsqueda de lo nuevo.

lunes, 2 de enero de 2017

Dos de Coetzee

(absolutos spoilers a continuación)

Diario de un mal año (2007)

Diario de un mal año sigue un periodo en la vida de JC (uno de los homónimos burlones de Coetzee) durante el que escribe una colección de ensayos destinados a formar parte del libro "Opiniones Contundentes". En este se recogerán las opiniones de escritores sobre el mundo contemporáneo. Entre los temas abordados  encontraremos política internacional, tocando por ejemplo el origen del Estado moderno, el terrorismo, Al Qaeda, pedofilia y temas relativos a la matanza de animales, entre otros.

Lo peculiar de esta novela será su estructura. Durante las primeras páginas contaremos con el texto de los ensayos que JC está escribiendo y, junto con ellos, las notas que lleva en su diario de sus experiencias cotidianas. Entre ellas destacará la presencia de una joven vecina llamada Anya, por quien JC despertará una suerte de interés sexual. En páginas posteriores la voz de Anya será agregada a la estructura de la narración dándonos un juego de tres voces por cada página del texto, los ensayos, la voz de JC y la voz de Anya. Cada uno de estos elementos podrá ser leído de corrido, sin embargo, el gusto de la lectura estará en encontrar la manera en que estas diferentes dimensiones se afectan una a la otra a medida que avanza la historia.

Recuerdo que me topé con este libro durante mi momento de mayor afición por Coetzee. Escribía mi tesis de maestría y leer su obra era una de las cosas que me descansaba. Me cautivaba la sequedad y minuciosidad con las que Coetzee describía las situaciones en que sus personajes habitaban. Podía encontrar en su lenguaje expresados nuestros encuentros con la belleza o el horror del mundo a la manera en que uno los vive en la vida cotidiana, sin preámbulos, sin hilación, sin una narrativa que les abra paso. Siempre que lo leía me parecía continuar desde mi propia experiencia de vida y cotidianidad a las páginas de un registro llevado por otro.

En este juego del paso de una conciencia a otra, la lectura de Diario de un mal año me aturdió. Me topaba con una continuidad del lenguaje académico del que pretendía separarme por unos momentos. Así que lo dejé. Ahora que estoy en circunstancias diferentes aproveché la venida del autor a la ciudad para retomar la lectura de este texto.

Debo decir que fue una grata sorpresa. En él, Coetzee se burlará un poco de sí mismo, al relatar achaques de vejez, su fragilidad ante la opinión ajena, su morbo apagado, e inclusive cuestionamientos a su estilo de vida y opiniones.  El curioso camino de JC transformará un encuentro interesado entre un hombre viejo excitado y una joven provocadora en un diálogo cada vez menos accidentado y franco entre dos generaciones que tienen cosas cosas por preguntarse y aportarse.





La infancia de Jesús (2013)

La infancia de Jesús es un libro incómodo y desconcertante. Sigue la llegada de Simón y David a una tierra desconocida que ofrece la posibilidad de comenzar una nueva vida. No nos explica los motivos de la migración de estos personajes, ni tampoco esboza su vida antes del viaje.

Para cerrar el desconcierto, los habitantes de este nuevo lugar, quienes podrían ser migrantes del mismo tipo, tampoco están interesados en hablar de su pasado. Todos parecen conformarse con una vida rutinaria, de miras cortas, adecuados a una sociedad diseñada para sostener un nivel medio de vida. En medio de este escenario Simón, parecerá ser, a ratos, el único capaz de cuestionar el extraño lugar al que ha llegado.

Ahora bien, el nombre del texto no es casual. David es un niño y su historia parecerá estar cargada de elementos simbólicos que rememoran la historia de Jesús de Nazareth. Por ejemplo, comienza con Simón quien, a la manera de san José, se responsabiliza de David, aún cuando este no es su hijo natural. En segundo lugar, la mujer que hará de la madre de Simón, Inés, acepta la responsabilidad de sue cuidado basada en la intuición de Simón (a la manera de un ángel Gabriel), de que ella es la mujer destinada a ser la madre del menor.

Los comienzos del niño tampoco son del todo diferentes. Llega como un migrante a un tierra desconocida y pasa por momentos de dificultad económica grave. Ena ocasiones posteriores, ciertas actitudes del niño son desconcertantes por lo cual se lo remite a un centro de reforma para menores -que no se adaptan a un cierto modo de proceder del sistema-. Esto dará origen a una "huida" por parte de los ahora "padrastros" del menor, tal vez reflejando de una nueva y diferente manera el relato de la huida a Egipto de María y José.

Un elemento peculiar  del niño y de cuyo significado sigo atento es de su especial afición por el relato del Quijote. Hacia el final del libro, durante la huida, se topan con un mendigo a quien el niño  invita con gran candor a comenzar una "nueva vida" junto a él y sus padres mientras huyen en busca de un destino incierto.

De acuerdo con la reseña de Nadal Suau para El Cultural también se debe tomar en cuenta que la peculiar manera de ser del niño y sus ocasionales sorpresas nos ponen en la determinante situación de creer en él o no, como suelen notar algunos escritores católicos respecto a la persona de Jesús (cfr. Romano Guardini).

Coetzee ha anunciado una continuación del texto llamado "The Schooldays of Jesus". Debido a lo irritante del presente texto sólo me queda confiar en que Coetzee, a más de reírse un poco de nosotros, insinuando paralelos que pueden no estar y forzándonos a hacernos preguntas sobre el sentido del texto, tal vez pretende dejar una alegoría sutil de rasgos de nuestro mundo contemporáneo. Sobre los rasgos retratados en el libro espero poder volver algún día con ideas más claras.