domingo, 10 de septiembre de 2017

Pessoa, Caerio

Este es un poema de Alberto Caeiro que siempre viene a mi mente cuando experimento un discurso social con carga ideológica fuerte. No sé si sea porque mi cuerpo "se pone en off" al escuchar a personas que hablan así, o porque realmente concuerdo con la manera en que Pessoa siente estas cosas.

Disiento, si toca explicarme, de la perspectiva "egoísta" que Pessoa expresa y, sin embargo, concuerdo con él en la gran distancia que experimenta respecto a su interlocutor. Tal vez simplemente vivo mis respuestas a problemas sociales de otra manera (desde el gusto de momentos compartidos, los procesos de acompañamiento y la pregunta crítica y constructiva).

Este poema expresa esa percepción de "estar totalmente en otro lado" en la manera de responder a problemas sociales. He decidido copiarlo acá para poder acceder a él con más facilidad porque esa sensación que me produce aun aparece y he necesitado citarlo ya en varias ocasiones.

"Ayer por la tarde un hombre de la ciudad
hablaba a la puerta de la fonda.
Hablaba conmigo también.
Hablaba de justicia y de la lucha para que haya justicia
y de los obreros que sufren,
y del trabajo constante, y de los que tienen hambre,
y de los ricos que sólo tienen espaldas para eso.


Y al mirarme vio lágrimas en mis ojos
y sonrió con agrado, creyendo que sentía
el odio que él sentía, y la compasión
que él decía que sentía.


(Pero yo apenas lo escuchaba.
¿Qué me importan a mí los hombres
y lo que sufren o suponen que sufren?
Sean como yo: no sufrirán.
Todo el mal del mundo viene de preocuparnos los unos por los otros,
sea para hacer el bien, sea para hacer el mal.
Nuestra alma y el cielo y la tierra nos bastan.
Querer más es perderlos, y ser infeliz)


En lo que yo estaba pensando
mientras el amigo de los hombres hablaba
(y eso me conmovió hasta las lágrimas),
era en cómo el murmullo lejano de los cencerros
aquel atardecer
no parecía las campanas de una pequeña ermita
donde fueran a misa las flores y los regatos
y las almas sencillas como la mía.


(Alabado sea Dios que no soy bueno,
y tengo el egoísmo natural de las flores
y de los ríos que siguen su camino
preocupados sin saberlo
sólo por florecer e ir corriendo.
Es ésta la única misión en el mundo,
ésta: existir claramente,
y saber hacerlo sin pensar en ello.)


Y el hombre se calló, mirando al poniente.

¿Pero qué tiene que ver con el poniente quien odia y ama?"

viernes, 8 de septiembre de 2017

Una resonancia a propósito del artículo de Frei Betto La esperanza en tiempos distópicos.
A los más pobres, apremiados por la preservación inmediata de la vida biológica, la ausencia del Estado (escuela, cultura, etc.) los lleva a buscar ciudadanía en la pertenencia a la iglesia y derechos sociales en los servicios que provee el narcotráfico.

viernes, 25 de agosto de 2017

Blade Runner de Ridley Scott

(espero continuarlo. el tiempo no me da...)
I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I've watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those ... moments will be lost in time, like tears...in rain. Time to die.
Palabras finales del androide Roy Batty en Blade Runner de Ridley Scott (1982). Inspirada en la novela Do Androids Dream of Electric Sheep? de Philip K. Dick (1968)

Anita Arendt y el diálogo como forma de vida

La definición aristotélica del hombre como zoon politikon no solo guardaba relación, sino que se oponía a la asociación natural experimentada en la vida familiar; únicamente se la puede entender por completo si añadimos su segunda definición del hombre como zoon logon ekhon («ser vivo capaz de discurso»). La traducción latina de esta expresión por animale rationale se basa en una mala interpretación no menos fundamental que la de «animal social». Aristóteles no definía al hombre en general ni indicaba la más elevada aptitud humana, que para él no era el logos, es decir, el discurso o la razón, sino el nous, o sea, la capacidad de contemplación, cuya principal característica es que su contenido no puede traducirse en discurso. En sus dos definiciones más famosas Aristóteles únicamente formuló la opinión corriente de la polis sobre el hombre y la forma de vida política y, según esta opinión, todo el que estaba fuera de la polis esclavos y bárbaros  era aneu logou, desprovisto, claro está, no de la facultad de discurso, sino de una forma de vida en la que el discurso y sólo éste tenía sentido y donde la preocupación primera de los ciudadanos era hablar entre ellos.
ARENDT, Hannah, La condición humana, traducción de Ramón Gil Novales, Espasa, Barcelona, 2005, p.54

viernes, 18 de agosto de 2017

El sentido de una oveja (sobre Do Androids Dream of Electric Sheeps? de Philip K. Dick)

(post en proceso)


     'Do you know where she went?' he asked.
     'To the museum. She wanted to see the Edvard Munch paintings.'
(...)
     They were inside the museum now, and Resch stopped in front of a painting. It showed a hairless creature standing alone on the bridge. Its hands were held over its ears in horror and its mouth was open in a soundless scream.
     'I think,' Phil Resch said, 'that this is how an android must feel. I don't feel like that, so maybe I'm not an...' He stoped as other people came near them.

La cita pertenece a la novela corta Do Androids Dream of Electric Sheep? (C.5) de Philip K. Dick (EE.UU.,1928-1982: 52). Blade Runner (1982), la película, dirigida por Ridley Scott, está basada libremente en este relato. Por necesidades, felices, de la vida pude leerla en estos días.

Había escuchado el nombre de Philip K. Dick al conversar y buscar cosas de ciencia ficción. Lo oía como un autor vinculado con el género pulp (revistas de fácil elaboración y difusión generalmente centradas en temas de ficción) y, en particular, como uno de aquellos autores cercanos a la especulación sobre la inteligencia artificial y futuros distópicos de la humanidad. Ojeando un poco información sobre él en Wikipedia, me topé con que es tan reconocido como Bradbury, C. Clarke o el propio Asimov.

Este es el primer relato suyo que leo. En él, Rick Deckard, un policía segundón, es solicitado para la cacería de seis androides fugitivos del planeta Marte. Durante su búsqueda Deckard tendrá experiencias que lo llevarán a cuestionar dos cosas: la primera, ¿pueden los androides sentir y, acaso, ser mejores en "calidad humana" que algunos seres humanos? y, la segunda, ¿qué es realmente la realidad?, ¿cómo saber si él mismo no es un androide con una falsa memoria implantada?

Entiendo que el segundo tema, el cuestionamiento de nuestra percepción de la realidad, es algo más común en la obra de Dick (1), por lo que para este post me limitaré a navegar en la primera pregunta.

La Tierra en la que vive Deckard es otra versión de nuestra tierra en el año 1992 (3). En ella, la humanidad ha sido incentivada a emigrar fuera del planeta debido a una catástrofe mundial llamada Guerra Mundial Terminus. En la Tierra solo quedan dos tipos de seres humanos: aquellos que ya han sido afectados por la radiación producida por esta guerra, que serán llamados specials o chickenheads y, aquellos que no pueden pagar el hecho de comenzar una nueva vida fuera de ella. Rick Deckard pertenecerá al segundo grupo.

Un hecho que llamó mi atención de manera particular fue que ser propietario de un animal es considerado algo muy valioso debido a que estos encuentran prácticamente extintos (no me pregunten por qué habría propietarios particulares si estos son tan valiosos). Para el caso, Deckard será propietario de una oveja eléctrica, una simulación de oveja, a la que mantiene por ser un necesario signo de status y humanidad entre los supervivientes.

Deckard vive con su mujer, Iran. Su vida íntima parecerá limitarse a vivir dentro de unas pocas paredes en las cuales el consuelo proviene de un culto religioso virtual llamado Mercerismo. Ahora bien, durante el trascurso de la novela, las apariciones de Iran serán para reafirmar un cierto sentido a la vida de Deckard. Aun cuando no parece ser una persona feliz, la meta de Deckard, el motivo de sus ocupaciones y cortas alegrías, será lograr una mejor calidad de vida para él y su esposa.

Una vez aceptado el trabajo, Deckard comenzará la difícil persecución de los androides. Son identificados como androides modelo Nexus-6 fabricados por la Corporación Rosen. Estos se ven y comportan como seres humano, salvo por su incapacidad de empatía.

La experiencia de Deckard con los androides será compleja. Para comenzar, Deckard viajará a la matriz de la Corporación Rosen. En ella será recibido por Rachael Rosen, una muchacha joven, guapa y combativa con unos llamativos ojos negros. Ella será la encargada de guiarlo a Eldon Rosen, el dueño de la Corporación. Algún tiempo de conversación entre los tres llevará a Deckard a descubrir que Rachael es también un androide. Sin embargo, sabrá también, Rachael no lo sabe. Eldon Rosen le ha implantado una falsa memoria. Considera que eso le permite tener una mejor experiencia de la vida, lo cual, a la vez, le permite realizar mejor sus funciones. Deckard considera desconcertante la experiencia. Rachael no sólo le ha parecido hermosa sino, también, interesante. ¿Por qué habría de quitar una vida como la de ella? Rachael no estará en su lista pero Deckard ya ha sido tocado.

No todos los eventos posteriores llevarán a Deckard a reflexionar. Su lista de cacería constará de seis nombres: Polokov, Luba Luft, Garland, Pris, Irmgard y Roy Baty. Con el primero, Polokov, sólo tendrá un diálogo mínimo que desembocará en un rápido enfrentamiento de vida o muerte. La experiencia interesante la vivirá con Luba Luft, una androide con una bella voz que ha logrado un trabajo en una compañía de Opera. Luba Luft, simulando ser humana, hará arrestar a Deckard por irrumpir en su camerino para hacerle preguntas personales. Será la primera en contrarrestar las preguntas de Rick y devolverle la pregunta: y, ¿qué te hace creer a ti que no eres un androide?, ¿cómo sabes que no tienes tú también una memoria implantada?

     Do you think I'm and android? I'm not. I've never been to Mars. I've never even seen an android!' She was trying to stay calm. 'Have you got information about an android here in the opera house? I'll help you. If I were an android, would I help you?
     'An android,' Rick answered, 'doesn't care about other androids. That's one of the signs we look for.'
     'Then,' Miss Luft said, 'you must be an android.'
     This stopped him; he stared at her.
     'Because,' she continued, 'your job is to kill them, isn't it? This test you want to give me...' Her voice was growing stronger. 'Have you taken it?'
     'Yes. A long time ago. When I first worked for the police.'
     'Maybe that's a false memory. Don't androids sometimes have false memories? I'll take the test if you take it first.'


(...)

Aun quisiera decir algo más sobre las razones de que el género se llame Ciencia Ficción. En Gadamer encontré alguna vez una noticia sobre esto. Ya regresaré para retocar el post.

(1) La idea de las falsas memorias implantadas la explora en We can Remember it for you Wholesale que dio lugar a la película Total Recall (1990) protagonizada por Arnold Schwarzeneger y al actual "reboot" protagonizado por Colin Farrel (2012).  Sospecho que Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004) también toma cierta inspiración de ahí.

(2) Cosa curiosa: José Saramago tiene un bello poema apocalíptico llamado El año de 1993.

lunes, 7 de agosto de 2017

Murales

(Algunas notas sobre el reciente mural de Mujeres Creando. No se refiere a la muestra pues no la he podido conocer.) Actualmente el texto está en revisión para posible colaboración en espacio digital.

Comparto unas impresiones sobre el reciente mural "Milagroso Altar Blasfemo" del colectivo boliviano Mujeres Creando. Las hago sin mirar los videos de las declaraciones de los artistas o de la curadora del Centro Cultural Metropolitano. Lo hago así creyendo que de esa manera puedo expresar mejor lo que llevo dentro/encima y que el mural me permite "sacar fuera". No comentaré todo el mural, pues no lo he podido ver sino a través de un video y fotos de tamaño mediano en internet. Me limitaré a hablar de algunas imágenes que en particular pude ver mejor y llamaron mi atención.

(Tomada de Diario el Telégrafo)

1. La Virgen María. Me sorprendí de hallarla resignificada. Pensé que al ser un mural "blasfemo", anti institucional, echaría por la borda todo. Sin embargo, María seguía ahí, ahora desnuda y crucificada. María ahora hablaba y valía desde una forma cruda de ser mujer. "María llena eres de rebeldía" grita una frase debajo de ella. Curiosamente me recordó al Magnificat (Lc 1, 46-55) que María recita cuando visita a su prima Isabel (1). Lo copio a continuación para que nos podamos hacer una mejor idea de lo que ese canto evoca. Noto absoluta similitud en el énfasis en la rebeldía, aunque para el caso del Magníficat, el canto evoca los deseos del pueblo judío.


María dijo:

   —Mi alma canta la grandeza del Señor,
  mi espíritu festeja a Dios mi salvador,
  porque se ha fijado en la humildad de su sirvienta
   y en adelante me felicitarán todas las generaciones.
  Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí,
   su nombre es santo.
  Su misericordia con sus fieles se extiende
   de generación en generación.
  Despliega la fuerza de su brazo,
   dispersa a los soberbios en sus planes,
  derriba del trono a los poderosos
   y eleva a los humildes,
  colma de bienes a los hambrientos
   y despide vacíos a los ricos.
  Socorre a Israel, su siervo,
   recordando la lealtad,
  prometida a nuestros antepasados,
   en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.



2. La Madre Dolorosa. Es indicada, no es retratada con fidelidad, no es su punto. Sin embargo, se entiende que hace alusión a "la Madre Dolorosa", una particular advocación de la Virgen María que es también conocida como "Nuestra Señora de los Dolores, que tiene un significado especial para los católicos practicantes del Ecuador, sobre todo para aquellos cercanos a la Compañía de Jesús y, más particularmente, al Colegio San Gabriel de Quito (2). A diferencia de la Dolorosa tradicional, que han visto si hicieron click en el link, la Dolorosa del mural se distingue por no llevar un hábito particular. Destaca también, al igual que la Dolorosa tradicional, un corazón de fuego y una corona de espinas; además, hallamos unos ángeles (feminizados también) que sostienen la frase "llora por las asesinadas". Como católico, no considero ofensivo el uso que se hace del  significado que evoca la Madre Dolorosa. Al contrario creo que se apropia de él pues "la Dolorosa" tradicional evoca a una María conmocionada por la muerte de su hijo.  Para el caso, "no me cuesta entender" que La Dolorosa del mural toma el sentido del dolor y lo dirige a la problemática de la mujer latinoamericana actual. 

3. Jesús 1, carga una cruz de penes. Me llama la atención que la imagen de Jesús no es irreverente, toma la tradición de la Pasión de Semana Santa, Jesús cargando con la cruz y la convierte en un una cruz de penes. De nuevo. Toma el lenguaje religioso, rescata al personaje central y lo resignifica, esta vez apuntando al problema social del machismo. 

4. Jesús 2, en el suelo con la corona de espinas. La imagen le agrega el estar atado con una cadena desde genitales a la Basílica de San Pedro, un signo de poder. La alusión, sin embargo, es a las caídas de Cristo con la Cruz. De nuevo, la imagen rescata al personaje y critica a la institución. El mensaje parece hablar de dureza y perversidad en la institución. No me parece que se dirige con sorna al personaje Jesús.

6. El Papa. En la imagen a la que me refiero está sentado en un sillón y lleva la mitra puesta. Es un símbolo de poder. Sin embargo, está desnudo, sostiene su pene y sonríe de manera perversa. Vuelvo a leer un ataque a la institución Iglesia Católica, no al contenido de sus creencias.

7. La ubicación. Aquí es donde necesito ayuda para interpretar el mural. Estuvo ubicado en la pared contigua a la Iglesia de la Compañía de Jesús. Además, desde una perspectiva histórica, no sólo estuvo ubicado en un muro que da contra la Iglesia de la Compañía sino que el muro en el que se realizó fue parte de la Universidad San Gregorio, una universidad colonial iniciada y gestionada por la Compañía de Jesús. 

Este último punto es el que me genera muchas preguntas. ¿Por qué ahí? De seguro se intuía que el mural iba a causar polémica, pero el ubicarlo en donde se lo hizo, fue como poner una bomba. ¿Por qué ponerlo ahí? ¿Se dirigía a los jesuitas el mensaje? De ser así, pienso en seguida, "parece que las autoras no conocen el trabajo de la Compañía de Jesús en el Ecuador". Por mencionar dos iniciativas: La Fundación Río Manta en Manabí, que lucha de la mano con muchas mujeres violentadas en Manta y, la Casa de Acogida de Hogar de Cristo en Guayaquil. Además, en ninguna de estas dos instituciones el rol se limita a acompañar a las mujeres (solapando, tal vez, la lógica machista) sino que se busca incidir (con mayores o menores resultados, con mayores y menores aciertos) en la lucha contra lógicas machistas que aplastan a la mujer. Los jesuitas, vecinos del mural, son una orden religiosa al servicio de la Iglesia Católica y, por lo tanto, parte de esa institución "macro" llamada Iglesia. Como primeros interlocutores el mural los pasaba de largo. ¿A quién se dirigía entonces?

Imaginaba a un amigo conservador mirando el mural. Estoy seguro de que lo miraría. Se preocuparía, de seguro, por la desnudez de María, por su desacralización (María, la pureza, la madre del Salvador, aparece desnuda, crasamente humana). Mi amigo tal vez no pensaría demasiado en el sentido de denuncia que expresa el mural. De seguro lo conoce. Inclusive puede que reconozca a algunas mujeres afectadas por lógicas machistas del pasado o del presente en su propia familia. Sin embargo, estoy seguro de que se olvidaría de ello por ir a pelear con las artistas del mural. Por supuesto que entiendo que mi amigo tiene un problema pero estoy pensando en nuestros ciudadanos como son, no como deben ser (3). Eso me lleva a la estridencia que percibo en el mural. Este no menciona los caminos que existen, aunque no es su obligación tampoco, lo entiendo. Pero cuando denuncia lo hace desde el cliché: Iglesia "mala", mujer "buena", Cristo "compañero sufriente y silencioso". Así, el mural rescata las figuras religiosas a las que hace referencia, las resignifica, pero las resignifica desde una idealización demasiado grande y acusadora que pasa por alto la encarnación humana, la Iglesia Católica, a la que alude. Siendo ese el caso no me extraña que haya tenido las reacciones, igual de estridentes, que generó.Y pienso al final: a culturas reprimidas, expresiones estridentes. La obra, hecha desde una generalización radical obtuvo un resultado radical. Lo considero lamentable.

Ahora bien, más allá de indicar nuestro nuevo lugar común "la necesidad de más tolerancia y diálogo", y de subrayar la necesidad de matices que percibo haría falta en este tipo de expresiones (si se quiere hablar de algo y no sólo gritarlo y recibir gritos de vuelta), creo que hay una segunda reflexión que se puede desprender de las reacciones que suscitó el mural y de la que he oído menos: el sentido del arte. Parecemos suponerlo en los demás. Lo noto mucho en las reacciones de carácter más público que tal mural generó. Las personas que reaccionaron de manera agresiva en contra de este (4) aludían irrespeto a sus creencias religiosas. La respuesta de los funcionarios públicos fue del tipo:"es legítimo que la obra de arte diga algo, así no nos guste, debemos respetar, todos tienen derecho a expresarse". Creo que la mayoría de los ciudadanos no entiende a qué alude cuando se dice esto y ahí hay una tarea pendiente si se pretende hablar de pluralidad y tolerancia. Creo que es petulante encontrarse con límites de comprensión ante el lenguaje y el sentido del arte y pretender que a la fuerza gran parte de la ciudadanía lo acepte porque se supone que todos lo conocen. El resultado de esta actitud, para el caso, fue la de perder: el mural fue removido aduciendo razones administrativas y todos a su casa. En el fondo quedó el mal sabor de un principio atropellado para unos y de una afrenta silenciada para otros. La tarea de la obra de arte apenas comenzaba y se acabó. Después de eso señalamiento va, señalamiento viene, en un curioso y curuchupa final.

A mi manera de ver lo ocurrido debe ser sólo el inicio de una discusión más grande y productiva: ¿qué se sabe del  sentido del arte en nuestra tierra?, ¿cómo lo promovemos? Con ello no me limito a lanzar un cómodo guiño a las instituciones públicas, sino que me refiero también a los ciudadanos que vimos cómo el asunto tenía más colores y terminó en una pequeña, aunque ruidosa, lucha de posiciones y aclaraciones. Creo que si el arte es valorado en el mundo, aun cuando muchas veces puede incomodar, ha sido porque tanto poderes públicos como personajes civiles enamorados, han comprendido su valor y se han encargado de compartir su sentido con otros, a pie, creando, haciendo y discutiendo en grupos cada vez más numerosos variados. Creo que tal vez, antes que una pelea ideológica, tenemos la tarea de buscar muchas y nuevas alternativas para la difusión y sentido del arte (o las inquietudes de fondo que se mezclan con este) en nuestro territorio. Quiero creer que desde la creatividad a la que nuestros límites nos invitan, podremos pasar a lenguajes menos estridentes, llenos de matices o, también, a respuestas menos estridentes para lo que debe ser un más amplio color emocional de nuestras vidas y discusión de la realidad. Tal vez ese camino genere los senderos indicados para llegar a los nombres y apellidos que cuentan, los de las que se fueron y se siguen yendo, los de las silenciadas, aquellas a las que no vamos a llegar ni servir bien desde una pelea ideológica en donde lo que falta es lenguaje por crear (5).

(1) Explorar el sentido del Magnificat haría mucho bien para continuar expresando y explorando el rol de la mujer en el mundo de hoy. No entiendo por qué hay que romper diálogos o limitar el uso de referentes en vez de fomentarlo.

(2) Para quien no lo conoce, la tradición católica ecuatoriana atribuye a la imagen de "La Dolorosa", el prodigio de haber abierto y cerrado los ojos el 20 de abril de 1906 ante un pequeño grupo de internos del entonces Colegio San Gabriel. Tal prodigio fue avalado por los canales religiosos competentes luego de pasar el debido proceso de investigación. A partir de ese momento se convirtió en una advocación promovida, de manera especial, por la Compañía de Jesús del Ecuador.

(3) La interensante observación la hizo Rousseau y la retoma John Rawls por si a alguien le interesa mirar hacia dónde puede conducir tal perspectiva.

(4) Digo agresivas porque su meta no era desaprobarlo sino removerlo.

(5) Creo que en una línea similar y muy rica de pensamiento vale la pena releer el artículo de María Cecilia Herrera, "Empatía desde el otro extremo", publicado en Gkillcity.

domingo, 16 de julio de 2017

El arte de las musas



Música: del griego: μουσική [τέχνη] - mousikē [téchnē], «el arte de las musas». De manera más concreta tuvo una diosa a la que se la asociaba, Euterpe (en griego Ευτέρπη, "La muy placentera", "La de agradable genio" o "La de buen ánimo"). Se la consideraba especialmente protectora del arte de tocar la flauta. Como las demás Musas era hija de Mnemósine y de Zeus.

La Iglesia Católica vincularía la música con Santa Cecilia (1).



Hendrick Goltzius, Euterpe, Las nueve musas (1592)



Carlo Saraceni, Santa Cecilia y el Angel (1610)


Gracias a Newen Afrobeat por la inspiración.

(1) Sobre historia de este vínculo: https://es.wikipedia.org/wiki/Cecilia_de_Roma