jueves, 31 de diciembre de 2015

*Contra Parménides o la mariapalito

La inmovilidad de la mariapalito podría haber dado
a ciertos filósofos
razonamientos más convincentes que el de la flecha
o aquel otro más divulgado de Aquiles y la tortuga.

Ella no lo sabe
Si lo supiera luciría más filosófica de lo que parece

Todo llama a su transformación , nada quiere permanecer fijado a su ser
el poema pide ser prosa
la piedra pide ser agua,
el horizonte pide ser línea vertical

Pero la inmóvil mariapalito sólo quiere ser mariapalito

Muy flaquísima Señora del límite, del umbral
no sabe que, en realidad, ella es el más fino argumento
contra el estatismo que su apariencia pregona
que, sin que lo haya pedido, siendo un insecto de cuatro patas
algo dentro de ella, algo remoto, la mueve a ser palito

Por eso se llama así

Pero eso tampoco parece saberlo la mariapalito.

*Rómulo Bustos

domingo, 8 de noviembre de 2015

De la historia del Arte

“Pero también descubrí que a la mayoría del público parecía que les gustaba sentirse partícipes de una conversación o un intercambio de opiniones más o menos fundadas sobre una obra de arte en particular o sobre determinados temas (en especial los provocadores o controvertidos), y sobre lo que ellos veían, pensaban y sentían." 
Robert Cumming. Arte, p.11 . De las guías visuales El Ateneo.

Materiales: Poliestireno expandido ("Plumafón")

https://es.wikipedia.org/wiki/Poliestireno_expandido

viernes, 23 de octubre de 2015

La llegada de las Águilas

Con el viento, se esparcieron las nubes, y una roja puesta de sol rasgó el oeste. Advirtiendo el brillo repentino en las tinieblas, Bilbo miró alrededor y chilló. Había visto algo que le sobresaltó el corazón, unas sombras oscuras, pequeñas aunque majestuosas, en el resplandor distante. 
¡Las Águilas! ¡Las Águilas! vociferó, ¡Vienen las Águilas! 
Los ojos de Bilbo rara vez se equivocaban. Las Águilas venían con el viento, hilera tras hilera, en una hueste tan numerosa que todos los aguileros del norte parecían haberse reunido allí, 
¡Las Águilas! ¡Las Águilas! gritaba Bilbo, saltando y moviendo los brazos. Si los elfos no podían verlo, al menos podían oírlo. Pronto ellos gritaron también, y los ecos corrieron por el valle. Muchos ojos expectantes miraron arriba, aunque aún nada se podía ver, excepto desde las estribaciones meridionales de la Montaña. 

J.R.R. Tolkien, El Hobbit, Fragmento.

miércoles, 22 de julio de 2015

Earth from a Million Miles Away


La imagen más reciente de nuestra casa.
http://edition.cnn.com/2015/07/21/world/earth-million-miles-away-nasa/

lunes, 20 de julio de 2015

Cuestionario de lectura

Me pasaron este cuestionario y me pareció muy divertido. Comparto mis respuestas.
¿Crees que podrías ser mediador de lectura sin antes ser una lectora autónoma (que lee por iniciativa propia)?
No, al menos en mi caso, lo que tengo de mediador de lectura tiene todo que ver con mi gusto por la lectura y mi afán de compartir con otros ese gusto.

¿En qué momento entendiste que la labor de promover la lectura no es solo responsabilidad de los encargados de la biblioteca?
Creo que desde mi infancia. La Biblioteca de la escuela era un lugar agradable aunque poco promovido y los textos en esta no eran interesantes, sino más bien almanaques variados, de esos que uno observa una vez con curiosidad pero en los que no persevera sino un hay acompañamiento bueno o mayor cantidad de imágenes. La bibliotecaria tampoco llegaba con libros para ti ni se interesaba en tus paseos por lo estantes (aunque tampoco era una persona mandona o desagradable como suele ser el cliché. Creo que simplemente consideraba que su labor era conservar el espacio ordenado y en buen estado y saber la ubicación de los libros de texto que los profesores pudieran necesitar).

¿En qué momento de tu vida recuerdas que empezaste a ser lector autónomo, a leer por iniciativa propia, a elegir tus textos sin necesidad de la mediación de otro?
En mi infancia. No recuerdo mi edad. Quinto o Sexto Grado, creo. Llegó la colección de Libros Multiaventura al colegio y pude ojear varios. Llegué con el dato a mi casa y me dijeron que podía escoger tres. Escogí Fantasmas S.A., La isla misteriosa y El sabueso de los Baskerville. Además los propios libros te permitían escoger los pasos a dar, recuerdo que eso era muy emocionante. Por otro lado, casi al año de esa experiencia abrieron una tienda de comics a la vuelta de la esquina de mi casa, Christine's, así que ahí también iba a mirar lo que había. Me tocaba escoger uno pues no tenía para más. Eran los últimos días de la muerte de Superman (los primeros días de lo que sería su regreso de la muerte ) y para mí la apertura de un mundo gigantesco con el que me podía relacionar aun cuando no pudiera comprar todo lo que quería. 

Por otro lado, siempre leí las tiras cómicas en el periódico y miraba con atención el suplemento infantil del fin de semana. Tal vez también ese fue un factor que estuvo presente en el proceso de una lectura sin mediadores.

Se dice que el proceso lector puede comenzar en el vientre materno, a los cuatro meses, cuando el bebé desarrolla el sentido del oído. ¿Cuándo, crees tú, empezó ese proceso contigo? ¿De bebé? ¿De preescolar? ¿En la escuela? ¿En algún otro momento posterior?
Creo que está bastante definido en las dos respuestas anteriores. Si vale decir algo más, recuerdo que mi mamá se sentaba conmigo a leer los textos de la escuela en las tardes y que mi papá me contaba cuentos y luego yo debía contárselos de vuelta, para mí eso era leer.

¿Quién fue tu primera mediadora o primer mediador?
Mamá y papá.

¿Alguna vez te sentiste obligado por padres o maestros a leer? ¿Cómo reaccionaste en este caso?
Jaja, no jamás. Recién me doy cuenta de ello. Simplemente me fui haciendo parte de procesos y mundos.

¿Tuviste a algún lector como modelo para iniciarte en la lectura? ¿Cuál fue tu reacción a esta influencia?
Mm, buena pregunta. Lo único que viene a mi mente es mi papá y tal vez mamá leyendo los periódicos en la mañana antes de salir a trabajar, al tomar el desayuno.

¿O tal vez llegaste desde la oralidad, los cantos, la poesía, los relatos?
Diría que desde la oralidad y los relatos. En la lectura de cuentos y tener que contarlos de vuelta. Lo curioso es que eso no pasó demasiado, ojo, pero fue suficiente para que yo comenzara a volar en ese mundo.

¿O sientes que descubriste el placer de la lectura por ti mismo?
Creo que parte del proceso fue sentir ese gusto. Por eso ha sido como no darme cuenta de varias cosas hasta el momento de estas preguntas.

Cuéntame alguna anécdota temprana sobre la lectura como experiencia placentera, no como una herramienta educativa.
Fantasmas S.A. y la tensión de tomar las decisiones acertadas o de explorar los finales con muertes trágicas. Las tiras cómicas cuando eran graciosas.

Háblame de tu experiencia con las bibliotecas, ¿hay una o algunas que influyeron en tu proceso lector?
Las bibliotecas, no. En casa no había muchas cosas interesantes para leer, esas las fui leyendo después. Y la de la escuela, como te decía, no contaba. Diría que fue la tienda de cómics. Tal vez la ventaja era que a pesar de no poder comprar mucho me podía llevar las cosas que compraba sin preocuparme de una bibliotecaria meramente administrativa que hiciera todo más difícil. Los cómics estaban ahí para ser vistos y comprados. Y eso que algunos venían con una funda y no podía pedir que los saquen todos para mirarlos. Pero el sólo hecho de poder ver sus portadas y poder llevarme uno creo que me hizo sentir parte de ese mundo. Lo normal era que asistiera mi día de compra y otros días sólo para mirar lo que había con calma.

La segunda experiencia buena que tuve no fue en una biblioteca sino en un librería, la tienda El Librero que abrieron en Riocentro Ceibos. Yo estaba en alguna etapa de mi adolescencia y recuerdo que leía textos que tuvieran que ver con sabiduría. El Librero fue una gran puerta a muchos de ellos. De nuevo, no sólo era el hecho de comprar, que siempre tuvo sus límites, sino el hecho de poder pasearme y mirar todo lo que había. Lo mismo me ha pasado con Mr. Books en años posteriores.

Experiencias de carácter más cerrado fueron las que tuve en la Universidad Católica. En la Biblioteca de la Facultad de Derecho me hice amigo de la bibliotecaria, Florcita, y siempre me permitía pasar a mirar los estantes. Eso me gustaba pues la experiencia del fichero siempre me pareció limitada. Otra, fue en la Biblioteca General de la Universidad Católica, el lugar no era acogedor pero recuerdo que comencé a explorar los ficheros. Lecturas agradables descubiertas ahí fueron los textos de Ortega y Gasset.

La siguiente experiencia buena que tuve de bibliotecas fue en Colombia, en la Universidad Javeriana, en donde el acceso a los libros fue similar a la experiencia de la tienda. Los libros estaban ahí para ser observados y llevados. Los bibliotecarios, dentro de ese lugar tan grande, eran tan solo guías orientadores (y además sabían lo que tenían y como buscarlo en un sistema informativo que tenía sentido). Por otro lado tenían un sistema de seguridad y de préstamos bastante ágil. Si es necesario puedo contar más de ello.

Finalmente, ¿cómo piensas que has incorporado tu experiencia lectora a tus actividades como mediador de lectura?
Sabes, aún no lo sé. Creo que lo voy perfilando. Lo primero es el hecho de poder conversar o compartir lo que estoy leyendo e interesarme por lo que otros están leyendo. Lo segundo, difundir los lugares en los que puedo comprar los libros de los cuales hablo o el hecho de llevarlos y compartirlos. En tercer lugar, la nueva tecnología me ha permitido crear el chat del cual participamos y en el cual me da gusto poder compartir lo que veo y enterarme de cosas nuevas. 

Sobre estrategias más concretas para difundir lecturas aun tengo poca idea. Las Bibliotecas en los colegios siguen siendo las antiguas y cambiar eso requiere un proyecto y un buen protocolo de seguridad (es el miedo usual), sin embargo, observo que los maestros de literatura son creativos y se esfuerzan en buscar lecturas interesantes para los chicos, pero ciertamente les hace falta un apoyo complementario que aún me esfuerzo en buscar o poder crear (reforzar las bibliotecas de los centros o conseguir personas que organicen un espacio extra curricular para lectores). 

Me sirve si me haces un breve resumen de tu carrera como educador y como mediador.

Como educador, la verdad recién hasta el día de hoy he pasado a formar parte de una comunidad educativa en el rol formal de educador-profesor, la experiencia aún es muy reciente para decir algo. Puedo decir más cosas sobre mi rol como mediador:

Como acompañante espiritual del Colegio Mayor de San Bartolomé idee dos pequeños proyectos: uno fue un pequeño taller sobre la Divina Comedia como apoyo a una de las profesoras y su ejecución del Plan Lector del Colegio. La cosa funcionó con los chicos que ya tenían un interés en el texto. Yo llegaba con algo preparado para profundizar en los detalles que había en este. Ibamos leyendo párrafo por párrafo o partes que les llamaban la atención y profundizábamos sobre lo que habían investigado, les llamaba la atención o yo tenía preparado para destacar. 

La segunda experiencia en el colegio fue de apoyo a la profesora de inglés con chicos que tenían problemas en la materia. Me puse de acuerdo con ella para tener un espacio de lectura en voz alta de cuentos clásicos (Rapunzel, Caperucita) con grupos de cinco o seis. La idea era ayudarles a perder el miedo a equivocarse y practicar una lectura de corrido. 

Una tercera experiencia de mediador fue en la cárcel distrital de Bogotá. La idea del proyecto era explorar el lugar para proponer una experiencia posterior a un grupo de voluntarios en donde, a través de la lecutra, se generaren vínculos entre ellos y los reclusos y reclusas. La experiencia duró uno cuatro meses y teníamos un taller de dos horas aproximadamente una vez a la semana. Puedo abundar en esta experiencia si fuera necesario.

Las últimas han sido la creación del chat del que participamos y  la conversación y préstamo de libros de texto juveniles a profesores de mi centro educativo (el de "La historia de la ciencia" ha pegado millón). Creo que para el siguiente ciclo de clases propondré hacer una pequeña biblioteca colectiva en el salón de profesores. Con la del centro aun está por verse, se necesita una estrategia más armada.

domingo, 19 de julio de 2015

Sensaciones y emociones

Me he topado con esta distinción. La fuente es esta cita (a propósito del decaimiento de la cultura y educación espartana):

“Aquella prueba de resistencia al dolor, llevada en ocasiones a extremos letales, ya no servía sino para provocar “sensaciones” en la muchedumbre de espectadores, como en los espectáculos de circo”. Historia de la Pedagogía (Abbagnano, Valiseri. Fondo de Cultura Económica. p. 44).

Parece aclarar parte de la pregunta por el verdadero efecto de los medios audiovisuales sobre nosotros.

sábado, 23 de mayo de 2015

Sobre la expresión "los pobres"

(para desarrollar)

Me llama la atención como con esta expresión se trata de reivindicar a seres humanos al mismo tiempo que se los achica.

Esta expresión no se dirige a ellos como seres humanos. No los veo a la cara, como con ellos, los llamo mis amigos y luego los invito a un salón, los pongo a un lado y comienzo a hablar de ellos como pobres. Hay algo que no cuadra ahí.

La expresión "los pobres" se dirige a ¿"otros seres humanos"?, a aquellos que "no son pobres" y pareciera que intentara convencerlos de hacer algo por aquellos que "sí son pobres".

Hay realidades: la diferencia en acceso a recursos, imaginarios, estilos de vida. Hay unos que tienen acceso a más y otros a menos. En ese sentido la expresión toca una realidad. Pero algo no me cuadra en ese sentido de abogar frente a otros. No se trata de pedir por, se trata de empoderar, de dar lo que se tiene, lo que se conoce o de conectar oportunidades. En ese sentido conecto seres humanos no "pobres"...

martes, 21 de abril de 2015

Temas

Aparece varias veces en mi camino: el Estado Bienestar. A su alrededor, experiencias y estudios me conducen a preguntar por sus inicios, motivaciones, limites y la manera en que constituye parte de nuestra experiencia de "sentido comun" actual.

lunes, 9 de marzo de 2015

Apuntar fuera del maniqueísmo

Colaboración a Gkillcity. Tuvo sus lectores pero ningún comentario o pregunta. Creo que aun debo y puedo aterrizar más el estilo. El nombre me parece returro pero fue sugerido por quienes conocen más a los lectores. Yo quería ponerle algo así como "diferencias entre premodernidad y modernidad (más el subtítulo referente a Lugo)".
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El 22 de febrero, Rafael Lugo publicó un texto en GkillCity.com, donde reflexiona sobre el dualismo que reina nuestras formas de pensar y actuar en Ecuador. Menciona el nivel maniqueo en el que se mueven muchas de nuestras opiniones políticas y morales, aquí quisiera aportar –a la manera de las preguntas y reflexiones abiertas de Rafael–, a imaginar de una manera más amplia y constructiva el lugar inevitable en el que nos encontramos.
Lugo pregunta: “¿Se han puesto a pensar de dónde viene este maniqueísmo horroroso que nos limita casi al nivel de un ladrillo intelectual?”. El escenario que plantea no es imaginario sino real y como tal, algo que toca asumir para luego comenzar a caminar. Hay muchas maneras de explicar este maniqueísmo, me detendré en una interpretativa, una que apele a la manera en que nos imaginamos y entendemos.[1]
Mi clave de lectura requiere centrarnos en la “modernidad” (me escurro de la idea de posmodernidad[2]). Este período se caracteriza por: 1) el surgimiento de la comprensión de los individuos como ciudadanos iguales en dignidades, deberes y derechos y, por lo tanto, como constructores autónomos de su vida personal y social;, 2) el surgimiento del Estado-Nación concebido como instrumento que garantiza la vida buena de los individuos que integran la sociedad, pero también como como aparato que expresa, de una manera aún poco clara en Ecuador, la identidad general de todos estos individuos como sociedad (puede ser plural, yo creo que lo es) y, 3) el surgimiento de la esfera pública (prensa, publicaciones de particulares, tv, internet, etc.) y otras esferas alternativas al poder político formal, relativamente independientes y que, funcionan a la manera de espacio de discusión sobre la vida de la sociedad y sus metas relativamente comunes, todo ello desde instancias no necesariamente “políticas” que, sin embargo, fungen a la manera de supervisores, críticos o constructores de la dirección de la sociedad.
La sociedad política premoderna, en cambio, se caracterizaba por otro tipo de estructura de carácter vertical y jerárquico. En ella se creía que un poder trascendente fungía como el estructurador de la vida social y de la identidad: así, los individuos comprendían su vida como girando alrededor de este gran imaginario y, de las figuras que representaban terrenalmente a este gran poder –la Iglesia y el derecho de los reyes, etc–. Aquí no había dignidad igualitaria, cada cual valía por el lugar que ocupaba en esa escala social (“el honor”) y, desde el cual, contribuía a la permanencia y estabilidad de este gran orden “natural”. Pretender salir de él, cambiarlo o evadirlo implicaba salir del orden de las cosas, lo cual, se concebía, nos podía sacar de la estabilidad. Ése era el tiempo de los herejes oficiales.
En Ecuador vivimos una transición aún poco clara de este giro: Desde el medioevo hacia acá, este horizonte de trascendencia desapareció o cambió de lugar y dejó de ser el referente oficial tanto de la identidad, como del orden social. Algunas lecturas de la modernidad dicen que nos volvimos adultos, yo me sumo a la lectura de personas que dicen que nos movimos para bien, pero que no hemos llegado a nada conclusivo. ¿En qué problemas nos encontramos ahora y qué relación guardan con el maniqueísmo? Señalo dos de los que me interesan: la identidad personal y política. Poner atención a la nueva manera de concebirlos puede ayudar a crear ese lenguaje e imaginación más amplios que necesitamos para entender mejor en dónde estamos y cómo podemos construir lo que queremos:
En lo relativo a la identidad personal: en la vida contemporánea entendemos la identidad como algo que definimos desde la autonomía: defino mi identidad como yo quiera. Pero cuando comenzamos a preguntarnos qué quiere decir eso parecemos deslizarnos hacia el relativismo o el individualismo ( “cada uno, cada uno”). Ahí pasa algo que la clave de lectura nos permite ver: una vez que desapareció este gran horizonte universal de significado pasamos a no tener claro cómo decidir en temas de diferencia moral, eso parece conducirnos a aferrarnos a una u otra postura con radicalidad, todo lo cual redunda en dificultad para discutir temas morales o políticos pues, desde el fin de la creencia absoluta en referentes universales, hemos pasado a una gran diversidad. Ahora nos preguntamos “finalmente, ¿quién tiene la razón?” Para salir del atolladero tenemos que comenzar a estar conscientes de que ser ya no hay absolutos sino constructos.
En lo relativo a la identidad política: ya no tenemos reyes, somos ciudadanos, todo lo cual genera nuevas preguntas. Si todo ciudadano cuenta pero también es diverso cultural e ideológicamente: ¿cómo construimos las líneas generales de nuestra vida política?, ¿por los rasgos históricos del pasado?, ¿por los rasgos ocultos y pisoteados de ese pasado?, ¿quién decide cuál es esta historia?, ¿son varias?, ¿puede haber un suelo común para ellas? si es así, ¿puede ser estática esa historia o se renueva?, ¿se construye sólo desde arriba (desde lo que “nos dan” o “nos quitan”)?, ¿o tal vez podemos jugar algún rol adicional? Me inclino por una comprensión activa de la ciudadanía y sus relaciones con el destino de la sociedad, simplemente no creo que si ahora todos somos algo así como adultos modernos todo lo resolvamos SÓLO por grandes aparatos, representación y mayorías puras y simples. La modernidad implica un mayor esfuerzo en la construcción de la vida social. Profundizar en qué implica todo esto puede enriquecer nuestra vida política. pero el requisito está en comenzar a comprender que nos hallamos en un mundo que desde hace mucho comienza estar marcado por la diversidad y la formulación de nuevas maneras de vivir la vida social. Concuerdo con Rafael. Aquí el maniqueísmo paranoico nos ayuda poco. El mejor paso puede ser una relativa escucha de la diferencia, algo de paciencia, mayor compromiso en la construcción de la vida social y un poco más de humildad. Ya no hay verdades totales, hay formulaciones más o menos efectivas, creencias que orientan y motivan, pero sobre todo un escenario abierto y novedoso en el que la capacidad de hablar y desplegar ideas, sumado de la atención constructiva a la crítica pueden fungir de orientadores y potenciadores de una vida social, política y moral más satisfactoria.
Por lo pronto, son mis aportes a las preguntas y llamados de Rafael, con el tiempo, espero contribuir más.


[1] Alguien alguna vez decía algo que me parecía muy cierto. A veces este espacio se vuelve un gran alarde de “cultura”. Quisiera ayudar a superar eso. Dejo algunos referentes que me han señalado caminos de imaginación y comprensión más amplia: Charles Taylor, Disenchantment and ReenchantmentLaicidad y libertad de concienciaLa ética de la autenticidadDemocratic Exclusion (and its Remedies?); Benjamin Constant, La libertad de los antiguos comparada con la libertad de los modernos; Isaiah Berlin, Dos conceptos de libertad; Peter Berger, On the Obsolescene of the Concept of Honour. De todos puedo compartir pdf’s, links (Constant está en internet), o tomarme el trabajo de realizar algún escaneado. Sería genial poder comenzar a pensar en un archivo conjunto de las fuentes que utilizamos para las discusiones por acá pero tal vez eso sea motivo de otra conversación en la caja de comentarios.
[2] Conozco menos a quienes sostienen este término. En lo personal creo que los posmodernos enriquecen los problemas de la modernidad pero no lo suficiente para hablar de algo así como un período cerrado.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Autores

Aun no llega la calma, pero ya ha comenzado a llegar. Hace unos días alguien me preguntaba cuáles eran mis autores favoritos y me encontré titubeando al intentar enumerarlos. En otros momentos, recordaba, los tenía tan claros. Ahora he hecho el ejercicio de detenerme de nuevo y dejarlos llegar. Aquí van los que aun me hablan:

- J.M. Coetzee
- Fernando Pessoa
- Rainer María Rilke
- Juan Gelman
- Kenzaburo Oé
- E.E. Cummings
- Michael Ondaatje
- Marguerite Yourcenar
- G.K. Chesterton
- J.R.R. Tolkien
- Mario Benedetti

Dicen: los árboles rompen el piso y tienen tantos años y nos superan sin utilizar palabras.

jueves, 19 de febrero de 2015

50 maneras de terminar una tesis

Debo recordarme, alguna vez, de hacer un post que grafique las diferentes experiencias que he vivido al hacerla. Hace mucho que tengo algunas imágenes en la cabeza.

domingo, 15 de febrero de 2015

The Old Astronomer to His Pupil


Reach me down my Tycho Brahe, I would know him when we meet,
When I share my later science, sitting humbly at his feet;
He may know the law of all things, yet be ignorant of how
We are working to completion, working on from then to now.

Pray remember that I leave you all my theory complete,
Lacking only certain data for your adding, as is meet,
And remember men will scorn it, 'tis original and true,
And the obloquy of newness may fall bitterly on you.

But, my pupil, as my pupil you have learned the worth of scorn,
You have laughed with me at pity, we have joyed to be forlorn,
What for us are all distractions of men's fellowship and smiles;
What for us the Goddess Pleasure with her meretricious smiles!

You may tell that German College that their honor comes too late,
But they must not waste repentance on the grizzly savant's fate.
Though my soul may set in darkness, it will rise in perfect light;
I have loved the stars too fondly to be fearful of the night.

What, my boy, you are not weeping? You should save your eyes for sight;
You will need them, mine observer, yet for many another night.
I leave none but you, my pupil, unto whom my plans are known.
You “have none but me,” you murmur, and I “leave you quite alone”?

Well then, kiss me, — since my mother left her blessing on my brow,
There has been a something wanting in my nature until now;
I can dimly comprehend it, — that I might have been more kind,
Might have cherished you more wisely, as the one I leave behind.

I “have never failed in kindness”? No, we lived too high for strife,—
Calmest coldness was the error which has crept into our life;
But your spirit is untainted, I can dedicate you still
To the service of our science: you will further it? you will!

There are certain calculations I should like to make with you,
To be sure that your deductions will be logical and true;
And remember, “Patience, Patience,” is the watchword of a sage,
Not to-day nor yet to-morrow can complete a perfect age.

I have sown, like Tycho Brahé, that a greater man may reap;
But if none should do my reaping, ‘twill disturb me in my sleep
So be careful and be faithful, though, like me, you leave no name;
See, my boy, that nothing turn you to the mere pursuit of fame.

I must say Good-bye, my pupil, for I cannot longer speak;
Draw the curtain back for Venus, ere my vision grows too weak:
It is strange the pearly planet should look red as fiery Mars,—
God will mercifully guide me on my way amongst the stars.

Sarah Williams

jueves, 29 de enero de 2015

Tao

Una claridad en medio de la corrida.
Hace unos días me di cuenta por qué es más el taoísmo que el budismo lo que me llama la atención. Porque la búsqueda adicional no es hacia adentro, sino hacia algo así como la atención a percibir el mundo que llega y mirar alrededor.

Tal vez el budismo y el cristianismo compartan una veta parecida en la reflexión tranquila y por eso el cristianismo me basta frente a la curiosidad por el budismo (además de su carácter dinámico con el cual me identifico).

El critianismo tiene algo así como un cuidado desde el corazón. De ahí cierta manera de entender los sentimientos como desde adentro: meter al otro dentro de uno o sentir como ese otro se vincula y se encuentra ya conmigo, las barreras caen, hay paz y alegría del corazón.

El taoísmo, en el sentir, parece estar menos comprometido con los fenómenos internos como con el mundo que los provee. No sé cómo definir este enfoque diferente de la atención y la sensación o percepción. Por eso su discurso es menos sobre el otro ser humano. Como si la naturaleza hablare y buscare dejarnos estar en ella. Busca menos contenerla que dejarla llegar.

Tal vez el cristianismo se le parezca, pero el asunto del otro da para tanto en este mundo en crecimiento frágil que casi no es posible verlo en su discurso. Después de todo, es absolutamente poroso. El cristiano siempre puede ser sorprendido por la voz de Dios.

Creo que hay riqueza en su actual separación.

miércoles, 7 de enero de 2015

.

Oído hoy a propósito de la necesaria y a veces olvidada diferencia entre discutir las ideas de las personas como algo más importante que atacar a las personas que las pregonan:

"Un país chiquitito y dividido."

y a lo lejos, pero no menos grato, la lectura del poema de Arenas al final de Before Night Falls.