domingo, 18 de diciembre de 2016

Lecturas: Divina Comedia

Durante los últimos meses me di el tiempo de leer La Divina Comedia. La compré en Antares porque era más fácil de cargar, no era tan cara y contenía una versión en verso que parecía adecuada.

Sobre la edición. Una importante limitación de la edición de Antares sí fue que, aunque el estudio introductorio lo hace alguna persona de la Academia Española, no deja claridad sobre el autor de esta versión de la traducción. De todos modos no la consideré una "mala" versión. Y lo sé, que alguien de la Academia de la Lengua diga algo no lo hace mejor pero, para el caso, lo hace más fiable.

Sobre el texto. No voy a relatar la estructura de toda la Comedia pero sí puedo recordar a los lectores que esta contiene tres cantos: Infierno, Purgatorio y Paraíso. En cada uno de ellos Dante describirá nueve niveles que, de acuerdo al canto, representan zonas de castigo, purgación o deleite y conocimiento divino. El guía a través del viaje del Infierno y el Purgatorio será Virgilio; la guía del Paraíso, una mujer -si se puede llamar así a una figura tan ideal- llamada Beatriz. De la mano de ellos Dante podrá conocer las diversas formas de castigo o deleite que esperan a quienes se esforzaron por cumplir los preceptos de vida correctos de acuerdo al pensamiento de la época de Dante (aún medievo).



Entrando ya en mis apreciaciones...

Las reacciones de protagonistas y los personajes en la obra

Lo primero que me pareció interesante fue la manera de reaccionar de Dante ante diferentes cosas : no sólo mira, también alaba, impreca, se asusta, se cansa. Y no sólo eso, también reaccionan ante Él, Minos, en la entrada del Infierno lo increpa, paseantes del Purgatorio se asombran ante su sombra, personas en el Infierno piden sean enviadas advertencias a sus seres queridos y así.

Sobre los guías de Dante

Virgilio. Las más de las veces será sostén de un Dante cansado o demasiado entristecido para continuar. Sin embargo, lo que es más fascinante es poner atención a la manera en que razona ante diferentes situaciones (p.e. ¿cómo subir el monte del Purgatorio con un mortal?) o también sus gestos para sostener a Dante. A veces bastan una mirada, otras veces son palabras de aliento e, inclusive, hay ocasiones en que se disgusta. Este último detalle me hizo la lectura más interesante pues, al haber sido Virgilio un poeta real y notable, me interesaba mucho la manera en se supone se comportaría.

Sobre Beatriz. Ella me llamó menos la atención. Me explico: a diferencia de Virgilio, Beatriz es una figura abstracta, inventada para ser guía en el relato e, inclusive representar algún tipo de forma de acceso a la virtud. Eso puede tener un interés filosófico fascinante, sin embargo, condiciona mucho los diálogos que pueden surgir desde su voz. Al hablar con Beatriz lo que recibimos es un retahíla de imágenes que en la actualidad dicen poco; Beatriz, más que ser demasiado correcta, parece ser vacía. Sus razones son razones futuras y, nuestra era requiere utopías vinculadas con historias de vida, no sólo principios. Tampoco necesito una Beatriz emo, sobreviviente y oscura, como es nuestro nuevo cliché, sino una Beatriz que pueda decir algo por cuenta propia. En los diálogos con ella la persona más interesante es Dante quien las más de las veces vive aun confuso sobre el adecuado modo de relación con ella. Así, Dante parece excitarse al verla pero eso no parece ser lo adecuado para proseguir (ni de interés para ella). Esa tensión sí me fue sugerente. De todos modos, estamos hablando con un clásico, así que mis apreciaciones no buscan cambiar nada sino explicar mis reacciones al tratar con estos personajes.

Algunas notas sobre los lugares recorridos en los cantos

Limbo. Este lugar es mencionado como un preámbulo del Infierno. Al pasarlo me conmovió la invocación de la leyenda cristiana que dice que Jesús descendió a los infiernos para buscar a quienes vivieron antes que él y que esperaban la salvación. Este suceso se da cuando Dante pregunta a Virgilio si alguna vez alguien había salido de ahí: 

"Dime, maestro, dime ciertamente,
pregunté para estar más cerciorado,
de la fe que al error vence potente:

¿Salió de esta mansión algún penado,
por méritos que el cielo le abonaba?
Y comprendió el razonar velado,

me respondió: "Apenas aquí entraba,
cuando miré venir un prepotente,
que el signo de victoria coronaba.

Sacó la sombra del primer viviente,
de su hijo Abel y de Noé el del Arca, 
y de Moisés, que legisló obediente;

con la de Isaac, la de Abraham, patriarca; 
y a Jacob con Raquel, por la que hizo tanto,
y su prole; y a David Monarca;

y muchos más a quienes dio el bautizo;
que hasta entonces, jamás alma nacida 
subió de esta región al paraíso."


Me conmovió porque acentuaba la idea cristiana de que el Salvador fue a buscarlos a todos y que inclusive fue a aquel lugar del que ningún ser humano había podido salir, la muerte, para buscarlos a todos. Sobre esto la otra gran imagen que me había conmovido alguna vez era la del descenso de Orfeo a los infiernos en busca de su amada Eurídice. La perderá sólo debido a la premura de su amor pues la mirará antes de terminar de salir y habrá roto la condición del acuerdo para su salida generando que Euridice deba volver al lugar de los muertos. Ovidio, de Eurídice dirá, "¿de qué se podría quejar, sino de ser amada?"1.



Infierno. Me sobrecogió la durísima advertencia en la puerta del Infierno: 

Por mi se va a la ciudad doliente;
por mí se va al eternal tormento;
por mí se va tras la maldita gente.

Movió a mi Autor el justiciero aliento:
hízome la divina gobernanza
el primo amor, el alto pensamiento.

Antes de mí no hubo jamás crianza,
si no lo eterno; yo por siempre duro:
¡Oh, los que entráis, dejad toda esperanza!

La evocación tiene un tono grandielocuente y formal. Me quedo corto para expresar lo terriblemente acertadas que son estas palabras para evocar la desesperación de confirmarse ante la idea de un infierno eterno.

En el recorrido de este lugar me gustó el atrevimiento de Dante de jugar con personajes históricos y mitológicos y la creatividad que tuvo para asignarles distintos roles. Así tenemos a un Caronte parco y terrible que "ayuda" a cruzar a las almas a través del Aqueronte al lugar infernal, mientras que a la entrada de este tenemos a un Minos que señala el tipo de castigo que corresponde a las aterradas almas que llegan envolviéndolos con su cola y señalando, con la cantidad de envolturas que les hacía sobre el cuerpo, el nivel correspondiente.

Allí, Minos, horrible gruñe airado; 
examina las culpas a la entrada:
juzga y manda, según ciñe el pecado.

Digo que, cuando el alma malhadada,
ante su faz, desnuda se confiesa,
aquel conocedor de la culpada

ve de qué sitio del infierno es presa,
Y cíñese la cola, y cada vuelta
marca el grado a que abajo la endereza.

Entiendo que los castigos aplicados a los diversos pecados pagados en el infierno derivan de un pensamiento teológico de la época medieval: la justa retribución a un Dios celoso. Sobre esto quisiera decir algo más pero aun no tengo elementos suficientes.

Finalmente me llamó mucho la atención la idea de Dante de que Satanás, el gran adversario, se encontraba atorado en el centro de la tierra. Alrededor de este no había fuego, sino más bien hielo. 

Purgatorio. Respecto al Purgatorio, me gustó el contraste que establece Dante: terminado el recorrido por el infierno ascienden a una planicie y ven el cielo estrellado.

Dulce color de oriental zafiro
que en el sereno espacio difundía
el éter, hasta el fin del primer giro,

de nuevo deleitó la vista mía,
fuera del aura muerta y sus dolores,
que ojos y pecho contristado había.

Bello planeta que conforta amores
hacia sonreír todo el oriente,
velando en luz los Preces precursores.

Volvíme a diestra mano, y puse mente
al otro polo, y vide cuatro estrellas
que sólo vio primitiva gente.

Parecía gozarse el cielo en ellas.
¡Oh, viudo septentrión entristecido,
que estás privado de mirar aquéllas!

He perdido mis notas sobre el Purgatorio y deseo avanzar más con este post. Puedo decir que me llamó la atención el pequeño ritual de purificación por el que debe pasar. Dante debe lavarse la cara y ceñirse un junco en la cintura para continuar. Por alguna razón ese gesto le da un cierto "tempo" (o llega en el momento adecuado) a este recorrido. Después de esto, Virgilio hará notar a Dante que, a medida que avanzan en torno a la gran colina, los pasos se van haciendo no más pesados sino más ligeros.

Un último comentario sobre este Canto es el Padrenuestro que Dante oye entonar a un grupo de almas en el Purgatorio. Resulta que las almas del lugar, por las que muchos suelen rezar, también tienen una oración por las almas de los vivos. Lo copio a continuación por la belleza de su contenido:

Padre nuestro que te hallas en el cielo
no circunscrito, pues tu amor benigno 
en lo infinito se difunde al suelo.

Sea alabado tu poder divino
y el tu nombre, por toda criatura
que grata te tributa incienso digno.

Venga en paz el reino de tu ventura,
porque si de tu seno no desciende,
no alcanzaremos solos tanta altura.

Tu voluntad, que el sacrificio enciende,
y tus ángeles cantan en su Hosanna,
se haga en la tierra que tu amor comprende.

Danos el pan de la gracia cotidiana,
porque sin ella, en árido desierto
marcha hacia atrás aquel que más se afana.

Y así cual perdonamos de concierto
recíprocos agravios, tú perdona
las culpas del humano desacierto.

Nuestra virtud que débil se abandona,
del enemigo guarda y del pecado,
y líbranos del mal que nos baldona.

Esta plegaria, Padre amado,
no es por nosotros, son nuestros clamores
por los que allá en el mundo se han quedado.

Paraíso. El Paraíso, al igual que Beatriz, resultó ser un lugar menos llamativo. Las más de las veces Dante se limita a exponer teorías de la época acerca del giro de los astros, cierta forma de la ley natural y las verdades de la fe, etc. Tienen un interés grande para vincularlas con exposiciones sobre ciencia comparada, pensamiento teológico de la época o filosofía, pero se quedan cortas para hacernos sentir la viveza del punto culmen del recorrido. Inclusive cuando Dante se encuentra con los grandes santos, en donde la conversación podría ser interesante, más que éste hacerle preguntas a ellos, son ellos quienes lo examinan a Dante sobre verdades de la fe. Dante, por supuesto, las expone con elegancia.

De ser posible aumentaré mis notas y comentarios sobre este libro tan rico. Quisiera cerrar diciendo que, como todo clásico, es un texto al que vale la pena acercarse. Ni siquiera cuando se comienza el libro requiere de nosotros un esfuerzo adicional, parece hablarnos aun cuando lo haga de un modo diferente al habla cotidiana que siento menos épica, musical y formal.

Pensar y escribir sobre La Divina Comedia me hace pensar que tal vez es naturaleza de este tipo de obras querer abarcar grandes temas con lo mejor del pensamiento de la época (el punto de vista sobre los astros era el vigente, lo mismo el pensamiento teológico) o, en otras ocasiones, de hacerle frente a los grandes temas desde el pensamiento del común mortal. Creo que Dante juega desde estas dos perspectivas y lo hace con una gran elocuencia. Una elocuencia que se separa de la rima sonante sin perder musicalidad (algo vacío y repetido en el ejercicio público de nuestro medio) y que nos hace sentir que tal vez hay ciertas formas de tratar las grandes cosas a través de un esfuerzo por expresar la belleza, una cierta fuerza (¿épica?, ¿sentido del tempo?) sin perder la simplicidad y sentido de cercanía.

1. Ovidio, Metamorfosis, Alianza Editorial, Tercera reimpresión 2001, Madrid, Libro X, v. 61. / p. 305

martes, 18 de octubre de 2016

Caeiro

Pongan en mi sepultura
         Aquí yace, sin cruz,
         Alberto Caeiro
         Que fue a buscar a los dioses…
         Si los dioses viven o no es cosa de ustedes.
         En cuanto a mí, dejé que me recibieran.

* Leído en Fernando Pessoa. Poesía de Alberto Caeiro. Traducción de Teresa Arijón y Bárbara Belloc. El Cuenco de Plata, Extraterritorial. Buenos Aires, 2015.

domingo, 31 de julio de 2016

El mar de noche

Todo corre.

A duras penas recuerdo ese mundo en el que no parecía ocurrir nada,
en donde se vivía "como" detenido en el tiempo

Hoy,
corro como subido en un tren en marcha
El tren se detiene en estaciones pero parte pronto.
Conozco de pasada gentes,
comidas
(ceviches, encebollados, menestras de paso),
y veo rostros y lugares en los que me podría quedar.
Ellas.
Ella asoma también a veces.
La última vez, una noche,
con su cabello suelto, limpia. Cantaba.

Nuevos lugares me son familiares
pero ninguno es mío.
Aprendo un lenguaje universal.
Creo distinguir lo trivial de lo importante.
Hace mucho que hablo con jóvenes y niños también,
por alguna razón he aprendido su lenguaje de nuevo.
Descubro entre la gente mayor que ya soy mayor, como ellos o que, al menos, ahora soy parte de su mundo.
Veo más manos que construyen y paso menos tiempo en planes, en deseos hablados
o en los límites,
paredes
y calles estrechas
de la, a veces, bendita ciudad.

Me maravillo.
El tiempo se detiene
y noto árboles de sombra
o buganbillas.

Hace poco conocí una pared de "peregrinas",
Manejaba por un barrio en San Vicente cuando vi la pared de Don Tito.
Volví apenas minutos después
a compartir el gusto de tanto verdor.
Pedí algo de la flor. Tito, generoso, me regaló tres tallos de diferentes colores.
Una de ellas vive ahora en mi nuevo trabajo.
Será la primera de muchas en comenzar a decorar un galpón.

Golpeo con martillo tablas que se hacen casas.
Me guía un maestro armador.
Me rodean voluntarios y gente de la comunidad.
Algarabía, lágrimas, espacios de fraternidad
sueños y preguntas para un después
que,
¿cuándo vendrá?

Una vez pisé el mar por la noche,
alguien dijo: "el cielo".
y yo pensé, ¿por qué no habría de ser la puerta al cielo igual que este mar nocturno y el silencio,
a duras penas acompañado,
de esta noche sin luces?

viernes, 22 de julio de 2016

Movimiento y lecturas

Tuve un sorpresivo cambio de obra. Ahora estoy en Guayaquil respondiendo desde Hogar de Cristo al tema del terremoto. La meta es diversificar el tema del voluntariado para poder responder más ampliamente a este problema.

Por lo pronto he podido estar en Chamanga, Pedernales, San Vicente y Manta. Trabajamos intermediando y dando vivienda emergente a personas que aún no están en lista de alguna u otra ONG o que hayan sido cubiertas por el gobierno. Por ahora voy decantando el tema, enterándome de nuestras alianzas, problemas, fuerzas, etc. Gestionamos donaciones de empresas o particulares, voluntarios de estas empresas o voluntarios particulares.


De las últimas lecturas completas que terminé de hacer en Quito destaco la de la compilación de cuentos de Italo Calvino llamada "Nuestros antepasados". Esta contenía tres cuentos: "El vizconde demediado", "El caballero inexistente" y "El barón rampante". Dice Calvino que con ellos quiso retratar la figura del hombre moderno.

El cuento del barón rampante fue mi favorito. Me lo recomendó un amigo peruano. Fue suficiente que me diga que el cuento trataba de la vida de un hombre que juró nunca volver a pisar la tierra y de cómo pudo vivir diferentes momentos históricos desde la perspectiva que tenía de ellos desde los árboles. Uno de esos eventos fue la Revolución francesa. Después de leer el texto me di cuenta de que ese no era el momento histórico más importante para Calvino sino, más bien, relatar los diferentes momentos de la vida de un ser humano, mediado por diversas situaciones históricas entre las cuales La Revolución Francesa es solo una de ellas. 


Cierro este post breve con una de las varias citas que saqué del libro (spoiler). Es del bello epitafio del protagonista, Cosimo Piovasco di Rondó:
Así desapareció Cosimo, y ni siquiera nos dio la satisfacción de volver a la tierra muerto. En la tumba familiar hay una estela que lo recuerda con la inscripción: "Cosimo Piovasco di Rondó - Vivió en los árboles - Amó siempre la tierra - Subió al cielo."
Italo Calvino. El barón rampante. 

domingo, 5 de junio de 2016

Caminar por la Iglesia de la Compañía

(para ampliar, colaboración para una micropublicación)

Mientras más conozco la Iglesia de la Compañía, siento que más me maravillo y conecto de la historia del Ecuador. Me pareciera que comienzo a conocerlo en Quito, años después, desde el silencio de paredes que hablan.

Varios días a la semana, al regresar del trabajo, entro en ella por la puerta principal sólo por el gusto de dejarme impactar de algún detalle por descubrir. Acompaño recorridos como paseante, otras veces yo mismo guío recorridos de amigos, estudiantes, parientes, colaboradores o nuevos conocidos. Ni chicos ni grandes parecen pasar indiferentes si tienen tiempo de mirar. Recientemente voy descubriendo con mayor atención el sentido central del templo, la Eucaristía, a Jesús sacramentado. Lo anuncian los ángeles en el frontispicio y lo vuelve a anunciar Juan el Bautista niño cuando cruzamos la mampara. Jesús en tiempo presente espera a cualquier caminante delante, silencioso.

En las paredes de la nave central, a nuestros lados, los profetas asoman desde las circunstancias de su tiempo y nos revelan fragmentos aspectos de la presencia del Señor al que hemos de encontrar. Les recomiendo observar las inscripciones en latín que todos llevan y luego observar las pequeñas imágenes que acompañan cada cuadro. Pero se acaba el espacio. Bienvenidos, hay mucho por conocer.

sábado, 28 de mayo de 2016

jueves, 19 de mayo de 2016

Cuidar, conocer, detenerse, especular, descubrir afinidades en lugares para estar.

Un pequeño proyecto que florece: la reactivación de la Biblioteca en el colegio María Augusta Urrutia. 

El contexto: Solanda, Sur de Quito.

Ya nos visitó el señor Sagan ("El mundo y sus demonios"), pero me faltan donantes (o tiempo para conseguirlos). En periódicos me falta la línea de gobierno (también acepto donaciones, me interesa que los chicos vean más caras de la moneda). 

Estoy probando el nivel de lectura de los chicos. Como se puede ver me he dejado guiar por sus intereses (fantasía, romances adolescentes, comics, terror). Pero también he comenzado a probar desde lo que tengo en casa, con novelas más pausadas y largas. Entre ellas han pegado la novela sobre el duelo de Marie Curie de Rosa Montero ("La ridícula idea de no volver a verte") y el Diario de Ana Frank. Llevé los diarios del Che, pero pasaron desapercibidos (aunque estoy seguro que cuando veamos la película "Diarios de Motocicleta" se volverán cotizados). Zambra no llamó la atención, aunque el nombre de su libro me parecía tan sugerente ("Formas de volver a casa". Sobre su experiencia de la dictadura chilena cuando era niño).

"Harry Potter y la Piedra Filosofal" y "El sobrino del mago" (saga de Narnia), los considero lecturas de segundo nivel también, volaron apenas llegaron. Umberto Eco, "Apocalípticos e integrados", llamó la atención pero no se lo llevaron (creo que será cuestión de tiempo, hacerlo aparecer más desde artículos y ofrecer variedad).

El buen Benedetti ("Inventario Dos"), Tintín ("El lago de los Tiburones) y el Capitán Calzoncillos (primer número) llevan demasiado tiempo sin volver y, un manga, "Planetes", robado (muy bien informado, sobre recolectores de basura espacial y los seres humanos iniciando la conquista espacial y sus implicaciones en el espacio y en la tierra). Riesgos aceptados.

Más que decir pero lo dejo para quien pida una fundamentación. Su realidad es más intuitiva. Hay muchas metas, creo que las fotos las dicen: lo que hay, lo que preocupó, lo que se sueña desde ya.















Faltó el revistero setentero. Lo doné al otro colegio. Ahí se ponían poemas, oraciones, artículos sueltos, ensayos, declaraciones jurídicas, textos filosóficos y se soñaba con ampliar el panorama de textos. Pronto lo volveremos a hacer. Comparto imágenes de cuando recién fue hecho y otra de su primer uso. 



Sueño con llevar libros del Fondo de Cultura Económica ("Explicar el mundo", sobre la construcción de la ciencia moderna de Steven Weinberg; "El gran escape" de Angus Deaton, Nobel de Economía 2015) y más libros ilustrados (el más reciente, "El hijo del cóndor", es de un autor ecuatoriano, Alfonso Toaquiza). De los documentos papales, la "Laudato Sí", ya está ahí. Pronto espero conseguir la exhortación postsinodal sobre la familia.




El sistema de préstamos es sencillo: un trozo de cartón reutilizado sobre el que los chicos pegan papeles con sus datos para poder ubicarlos en caso de demora.


En las paredes he ido poniendo imágenes impresas de cuadros/expresiones de pintores y autores reconocidos, por ahora: Gustav Klimt, Vincent Van Gogh, Banksy, Liniers y Alberto Montt. Ya está impreso Pieter Brugel. También imágenes recientes de la Nasa (la de la vía Lactea), imágenes del Ecuador (excelentes las de "Revista Ñan") y, por supuesto dibujos varios de los chicos. Estos dibujos están animados también por las películas que vemos. Como ahora ha sido ciclo Miyazaki tenemos algunas imágenes alrededor de sus afiches. Lo interesante del uso de estas imágenes es que al ser hechas por ellos generan nuevas conversaciones sobre lo visto, pues los chicos las muestran a sus compañeros. Sin querer queriendo aparece esa definición que vi en alguna guía de arte sobre el arte como aquellas cosas que uno pone afuera y que generan discusión y nuevas miradas sobre las cosas.

Confío en que el tema de las plantas dé para comenzar a investigar y multiplicar la variedad de plantas y flores del colegio, pero primero tengo que aprender un poco más. Ya hay alguna curiosa ayudándome con el secado de las hojas. Espero poder comenzar a hacer decoraciones basadas en clasificaciones (hojas de plantas, hojas de árboles de la ciudad de Quito) y quién sabe que más. Las plantas que están fuera tienen nombre. Mi idea es que al identificarlas podamos aprender más sobre su cuidado, variedades, historia, los bellos mitos que las acompañan, etc. Pues ciertamente una de mis limitantes pasadas y presentes con las plantas y su cuidado ha sido mi incapacidad de identificarlas. El "uno no ama lo que no conoce", parece confirmarse.

Sobre los periódicos y revistas. La meta es que tengan una fuente para consultar y, además, otro tipo de textos para informarse de novedades que nos circundan o se producen. Si sigo en este lugar el próximo año querría fortalecer el club de periodismo y conectarlo con eventos y personajes. Bibliorecreo, que nos queda "relativamente cerca", es un espacio ideal para ello. La premisa es que el trato directo con autores los motivará como periodistas, al tiempo que suscitará la familiaridad que puede hace despertar a futuros escritores. El tema será conseguir recursos (o ingeniarse una autogestión sencilla) que permita imprimir fotos pues los chicos son muy visuales (¿no lo somos todos en primera instancia?) y eso, de seguro, ayudaría a impulsar aun más el espacio. 

Más que decir pero ya he de volver a retocar o completar ideas. ¡Bienvenidos los comentarios!

Felicidad

(Notas)

La felicidad se sobreentiende pero es un valor.

Referentes inmediatos:
Aristóteles
Mill

jueves, 5 de mayo de 2016

Oldies

http://m.eluniverso.com/noticias/2014/12/07/nota/4312746/presidente-que-tabacchi-aprenda-comportarse
Francamente hay cosas que me ahogan. Una de ellas es que lo político siempre tenga que serlo todo.
Lástima por todos, los acojo.
(Ya intenté rechazarlos
Pero siempre vuelven con más fuerza)
(“Son como demonios”)
Y recuerdo esos malos sueños que se vuelven buenos
Cuando uno se detiene y se pregunta cosas como
¿Por qué un niño querría matarme?
O ¿por qué todos huyen pero nadie se ha vuelto a mirar lo que ocurre?
Y el sueño se detiene y cambia
A veces pienso
Que tal vez así
A la manera de los sueños
Es como debería proceder
(¿qué es lo que quieren, después de todo?)
Y me arriesgo y voy hacia ustedes
(Que son más grandes y más pequeños que ustedes mismos)
Y sueño que tal vez
A la manera de los príncipes
Me encontraría con que rompo
algo así como un hechizo
O que
acogiéndolos y procesándolos,
a la manera de un alquimista,
de un científico paciente,
De una buena madre
(qué se le va a hacer, todavía pesa el imaginario de las madres, papá),
O llegando con mi chaqueta azul brillante y zapatos amarillos
Y unas tres palabras
A fondo verdaderas…
Tal vez así,
los que vengan podrían comenzar a pensar en otras cosas.
Investigadores, biólogas, físicas, exploradores y exploradoras.
Astronautas, por qué no?

miércoles, 13 de abril de 2016

¡Haku era un río!


Un poquito de aire visual. A propósito del ciclo de cine de Animación Japonesa con Hazao Miyazaki en el colegio.

lunes, 28 de marzo de 2016

.

Los valores que nos rodean
el tacho de basura amarillo en la ecovía de la río Coca dice "limpieza"
el cinturón de seguridad para personas que andan en silla de ruedas dice "cuidado, atención al frágil".
Estamos llenos de valores.
Las cestas están en las estaciones
yo les devuelvo o completo su sentido cuando las utilizo.

Cuando no se aplican
¿son los valores de otros?
Para edificar algunos, los mencionados aquí, sólo toca conducir.
Siempre somos conducidos de la mano.
Lo demás son deseos mal planteados,
deseos buenos pero neuróticos.

(...)

¿Cómo dibujar/pintar/expresar la complejidad de una montaña?
Me fui con esa pregunta pero no me dio el tiempo para investigar cómo hacerlo con lápices de colores.
(Luego de unos cuantos trazos con lápiz
puse tonos de verdes para diferenciarlas).

Miyazaki
Me impresionó el dibujo en tres lados en la esquina de una habitación
y lo sencillo que era.
Tal vez tres colores: celeste, blanco y negro.
"si aprendiera a usar color, las maravillas que haría".

Lo mismo pensaba de la música
animar con facilidad
espacios en donde la prosa no es suficiente (ni necesaria)

"animar"
el espíritu es lo que anima (su significado según judíos o griegos)

jueves, 3 de marzo de 2016

Lecturas Enero - Febrero

Quickies con spoilers.

Primer intento de diálogo.
Las categorías (el conocimiento, el viaje, el amor y la muerte) las he tomado de las guías de Myriam Merchán, filóloga ecuatoriana y amiga que, a la vez, se inspira en el trabajo de G. Genette. El ejercicio está hecho al vuelo. Tal vez, en algún momento me pueda detener más. Tómese como una violencia desde el cerebro "reptiliano".

El libro flotante, Leonardo Valencia. 
El conocimiento. ¿Cuál es el conocimiento de Iván? Creo que lo puedo dividir en dos temas: La nostalgia por la ciudad perdida y el conocimiento de la forma definitiva de la amistad. La obsesión de Iván con el autor del libro flotante es sólo una manera de rememorar aquello que se ha quedado atrás de manera irremediable: sus años de juventud y plenitud en la ciudad de Guayaquil. La forma definitiva de la amistad la da Ignacio. Tal vez es el perdón que se esperaba. Iván parece decirle a Ignacio: quería tener una razón para volver. 

El viaje. El viaje de Iván es un apéndice del viaje de Caytran e Ignacio. Iván es un cronista. 

El amor. Se ama los viajes por el estero y los misterios que aturden y deslumbran. Los pasajes de los viajes por el estero recuerdan, por alguna razón, a las aventuras de Tom Sawyer. Hay un aire de juventud y libertad que Iván respira al rememorarlos. Ignacio parece amar el desconcierto. La hendidura de Guayaquil le devuelve su identidad y lo plenifica. 

La muerte. Del pasado. Este libro es una despedida y la puerta a una nueva vida. Iván se devela y puede cambiar, seguir con su vida.


El olvido que seremos, Héctor Abad Faciolince. 

El conocimiento. ¿Qué conocer Héctor? No conoce, nos dice lo que es el amor. 

El viaje. Hacia su padre. Este libro es un duelo y un homenaje.

El amor. Se revela en los detalles y la candidez con que se narran: "los besos sonoros de mi padre", "de cómo me esperaba con una sonrisa y no parecía esperar nada de mí. Yo ya estaba completo para él tal como era para él".

La muerte. Paradójicamente este libro da vida a todos sus lectores. Se convierte en una puerta siempre abierta hacia Héctor Abad padre. En el caso de Abad Faciolince, le permite mirar a su padre a la cara y  pareciera, volverlo compañero de vida.

La muerte nos visita a los lados, en los comentarios, en las amenazas, en el ambiente del Medellín de sus años de crecimiento.


 Y sigo con el buen Gombrich.

lunes, 25 de enero de 2016

Lectura furtiva: Radiografía de la Piedra. Los jesuitas y su templo en Quito.

Una lectura que se me escurría. Suelo hacerla por las noches o muy temprano en la mañana. Una publicación del ya extinto FONSAL (Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural de Quito), rebautizado como IMP (Instituto Metropolitano de Patrimonio). Trata sobre el templo en el que vivo, La Iglesia de la Compañía de Jesús, más conocido como "La Iglesia de la Compañía". 

Corremos mucho y, a veces, absurdamente, no tenemos tiempo de conocer el lugar en el que vivimos. Encuentro el texto muy bien escrito y, paralelo a la historia del arte de Gombrich, generador de un más comprensible y gustoso descubrimiento de identidad.


miércoles, 6 de enero de 2016

Hablando desde lecturas

Muchas cosas han cambiado desde la última vez en que verdaderamente me senté a escribir en este blog. Razones para ello hay muchas, aun existen, no las comprendo todas y... aburre intentar articularlas. Lo he intentado varias veces y siempre fallo, se escurren y se toman el espacio y el tiempo de escribir aquí. Tal vez simplemente no es su momento. Así perdí el lenguaje que me permitía escribir aquí.

Lo retomo con lecturas.  Las que hago bien, las que se quedan en espera, las que no vuelven. 

Libros que estoy leyendo:
He comenzado a leer "El libro flotante" de Leonardo Valencia. Lo tomé porque es un libro contemporáneo que se atreve a hablar con libertad de la ciudad de Guayaquil desde el lenguaje de la ficción. Me interesa mucho conocer cómo ve Valencia tiempos que yo siento que son de transición, una gran y vasta transición que estamos viviendo nuestros padres y nosotros.  La imagen de la inundación de la ciudad me pareció fascinante.


"La historia del arte" de E. H. Gombrich. Este libro lo buscaba desde hace mucho tiempo. Luego de conocer a grandes rasgos la historia de la filosofía occidental la temática del arte de Occidente apareció como un campo ahora sí abierto a una mejor comprensión. Gombrich se va a centrar sobre todo, en el arte comprendido como pintura, escultura y arquitectura, pero eso no le quita ser un una plataforma que permita acceder mejor a esta parte de nuestro mundo y las cosas en esta que aún dan forma al nuestro. Voy a comenzar el capítulo 6 ya y el libro es cada vez más fascinante y, ciertamente, muy bien escrito. Además, está lleno de ilustraciones que hacen sentir que la narrativa de Gombrich es como ir paseando a través de las obras y sus tiempos con calma y profundidad.



Libros que quiero leer próximamente:
"Reflecting Subjects. Passion, Sympathy, and Society in Hume's Philosophy". Jacqueline Taylor. Conozco a Jackie y me ha hecho la gran distinción de hacerme llegar su libro, publicado hace unos pocos meses. Hume es uno de los autores en mi lista de favoritos de la modernidad y deseo poder revisitarlo desde la lectura que Jackie hace de este. Puedo asegurar que será una de mis siguientes lecturas.

"Érase una vez el zorro y el erizo. Las humanidades y la ciencia en el tercer milenio". El ya fallecido Stephen Jay Gould. Gould forma parte de los mejores difusores científicos contemporáneos. En este texto toca un tema que me interesa de manera particular: los límites entre aquello que llamamos ciencia, concebida como información en datos claros y neutros, y su complejo vínculo con el mundo de las humanidades, esto es, aquel mundo que precede al del lenguaje especializado de la ciencia y en donde todo se mueve más de lo que parece, inclusive la propia noción de ciencia.

lunes, 4 de enero de 2016

"Hacer tangible lo intangible."

Lo oí a un comediante al hacer referencia al trabajo de Jerry Seinfeld: este creía que el gran éxito y acogida que Seinfeld recibe y recibió se debía a la manera en que este percibía cosas que estaban en el ambiente cultural de una sociedad y las articulaba volviéndolas "objetos tangibles" y, por lo tanto, motivo de conversación, humor, etc.