domingo, 15 de marzo de 2020

Piedra, bronce y hierro: de Thomsen a Lucrecio

Desde hace un par de años armo en Excel unos cuadros del tiempo que me ayudan a ubicar personajes, épocas y acontecimientos. Uno de ellos, dedicado a la prehistoria, llevaba tiempo abandonado. Dado que suelo estar más enfocado en la historia de las ideas, apenas tenía unas notas sueltas. Sin embargo, hace poco volví a él y logré darle una forma básica a partir de tomarme en serio la pregunta por las edades y las eras.

Por aquí un poco de mi proceso de pensamiento.

El primer problema

Tomé como punto de partida la escala del tiempo geológico de la Tierra (1). Pero en ella no encontraba palabras que me resultaran familiares, como "paleolítico", "mesolítico" o "neolítico". Tampoco aparecía la famosa "Edad de Piedra", esa a la que, gracias a Los Picapiedra y a las novelas pulp, asociamos todas las imágenes de hombres de las cavernas, dinosaurios y relatos fantásticos en que ambos conviven.

Tres edades para ordenar un museo

Buscando un poco, di con la primera pista. A comienzos del siglo XIX, el danés Christian Jürgensen Thomsen ordenó las colecciones de antigüedades nórdicas de Copenhague según el material de los objetos: piedra, bronce y hierro (¡al fin, una Edad de Piedra!) (3).

Christian Jürgensen Thomsen retratado por J. V. Gertner

Décadas más tarde, en 1865, el londinense John Lubbock retomó esa idea y dividió la Edad de Piedra en dos: Paleolítico ("piedra antigua") y Neolítico ("piedra nueva"). Ahí tenía mi primera respuesta. El Mesolítico ("piedra media"), la etapa intermedia, lo añadieron otros autores poco después (2).

Lo que fui entendiendo

Al principio pensé que la escala geológica había superado estas divisiones, pero no era así: estaba mezclando dos medidas distintas. La geología mide el tiempo de la Tierra y sus procesos; la arqueología, el de los seres humanos y sus creaciones. Así que, "a totazos", como dirían en Colombia, fui comprendiendo que estas escalas observan cosas distintas: se pueden complementar, pero no son lo mismo.

Una pregunta aparte: ¿de dónde sacó Thomsen la idea?

Resuelto el origen de los nombres, me quedaba una sospecha que tenía desde el principio: que Thomsen se hubiera inspirado en Hesíodo. El poeta griego hablaba de cinco edades: de oro, de plata, de bronce, de los héroes y de hierro. Pero en ese esquema no hay una Edad de Piedra.

El precedente, descubrí, estaba en otra parte. Unos seis siglos después de Hesíodo (que vivió hacia el 700 a. C.), el poeta romano Lucrecio, en el siglo I a. C., describe en el libro V de De rerum natura (hacia los versos 1283–1296) cómo las primeras armas fueron las manos, las uñas, los dientes, las piedras y las ramas; luego vino el fuego; después el bronce, y por último el hierro. Es casi el esquema de Thomsen, dieciocho siglos antes, y por eso suele citarse a Lucrecio, y no a Hesíodo, como su precedente clásico.

La dirección de las edades

Comparar a los dos poetas me dejó algo más que valoro en el sentido existencial. Lo que recordaba de las edades de Hesíodo era su dirección: un descenso, una degradación progresiva desde el tiempo de los dioses hasta la dura era de los hombres. 

Lucrecio, en cambio, cuenta la historia en sentido inverso. Para él, el pasado no es una caída desde una edad dorada, sino un largo proceso natural en el que los seres humanos van descubriendo el fuego, el lenguaje, los oficios y la vida en común, o sea un visión algo más optimista y "natural". No se trata, sin embargo, de un optimismo ingenuo: el mismo Lucrecio ve en ese progreso el origen de la ambición y de la guerra.

¿Hacia dónde conduce ese proceso? Aún no lo sé; conozco todavía poco de su pensamiento. Pero me quedo con este contrapunto a la visión de decadencia que había acompañado mis visitas a las edades míticas griegas.

  1. Aquí una referencia de partida clara.
  2. Aquí más sobre las divisiones tripartitas mencionadas.
  3. Artículo que profundiza en el aporte de Thomsen (agregado el 24.09.2026): https://www.labrujulaverde.com/2020/10/como-un-historiador-danes-invento-las-tres-edades-el-sistema-de-periodizacion-de-la-prehistoria-y-la-protohistoria

No hay comentarios:

Publicar un comentario