lunes, 21 de agosto de 2023

Alma

A propósito de que estaba investigando y ordenando información sobre los temas: Alma, Espíritu y Paráclito, vine a dar con estos *hermosos versos, atribuidos al emperador romano Adriano:

"Animula, vagula, blandula, hospes comesque corporis. Quae  nunc  abibis in loca, pallidula, rigida, nudula, nec, ut soles dabis iocos..."

Pequeña alma errante y blandita, huésped y compañera de mi cuerpo. A qué lugares acudirás ahora, pálida, rígida,  desnuda, y no me darás los placeres que sueles..."

 

Christos Mpokoros, Flame
 

*De la traducción vista en Etimologías de Chile.  

sábado, 12 de agosto de 2023

André Breton

El amor, la pareja, hoy.

Visto por primera vez en uno de los libros de texto de mis amigas de colegio, en mis tiempos de secundaria. Me impresionó. 

Años después lo volví a encontrar en la compilacion de poemas La Unión Libre. Al  día de hoy, aun me habla. 

Esta es la versión que encontré en este blog. 

Mi mujer de cabellera de fuego de madera
De pensamientos de relámpagos de calor
De cintura de reloj de arena
Mi mujer de cintura de nutria entre los dientes del tigre
Mi mujer de boca de escarapela y de ramo de estrellas de última magnitud
De dientes de huellas de ratón blanco sobre la tierra blanca
De lengua de ámbar y de vidrio frotadas
Mi mujer de lengua de hostia apuñalada
De lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
De lengua de piedra increíble
Mi mujer de pestañas de palotes de escritura infantil
De cejas de borde de nido de golondrina
Mi mujer de sienes de pizarra de techo de invernadero
Y de vaho que empaña los cristales
Mi mujer de hombros de champaña
Y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo
Mi mujer de muñecas de cerillas
Mi mujer de dedos de azar y de as de corazones
De dedos de heno cortado
Mi mujer de axilas de marta y de haya
De noche de San Juan
De ligustro y de nido de escalares
De brazos de espuma de mar y de esclusa
Y de mezcla del trigo y del molino
Mi mujer de piernas de cohete
De movimientos de relojería y de desesperación
Mi mujer de pantorrillas de médula de saúco
Mi mujer de pies de iniciales
De pies de manojos de llaves de pies de calafates que beben
Mi mujer de cebada no perlada
Mi mujer de garganta de Valle de oro
De cita en el lecho mismo del torrente
De pechos de noche
Mi mujer de pechos de topera marina
Mi mujer de pechos de crisol de rubíes
De pechos de espectro de la rosa bajo el rocío
Mi mujer de vientre de despliegue de abanico de los días
De vientre de garra gigante
Mi mujer de espalda de pájaro que huye vertical
De espalda de azogue
De espalda de luz
De nuca de canto rodado y de tiza mojada
Y de caída de un vaso en el que acaba de beberse
Mi mujer de caderas de barquilla
De caderas de lucerna y de plumas de flecha
Y de tronco de plumas de pavo real blanco
De balanza insensible
Mi mujer de nalgas de gres y de amianto
Mi mujer de nalgas de espalda de cisne
Mi mujer de nalgas de primavera
De sexo de gladiolo
Mi mujer de sexo de yacimiento de oro y de ornitorrinco
Mi mujer de sexo de alga y de bombones antiguos
Mi mujer de sexo de espejo
Mi mujer de ojos llenos de lágrimas
De ojos de panoplia violeta y de aguja imantada
Mi mujer de ojos de sabana
Mi mujer de ojos de agua para beber en prisión
Mi mujer de ojos de madera siempre bajo el hacha
De ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego.

lunes, 26 de junio de 2023

Kafka desde Durham-Peters

Otra de esas citas que vale tener a mano, porque suelo volver a ella: 

Los besos por escrito no llegan a su destino, se los beben por el camino los fantasmas. Con este abundante alimento se multiplican en forma desmesurada. La humanidad lo percibe y lucha por evitarlo. Y para eliminar en lo posible lo fantasmal entre las personas y lograr una comunicación natural, para recuperar la paz de las almas, ha inventado el ferrocarril, el automóvil, el aeroplano. Pero ya es tarde: son evidentemente inventos hechos en el momento del desastre. El bando opuesto es tanto más calmo y poderoso: después del correo inventó el telégrafo, el teléfono, la radio. Los fantasmas no se morirán de hambre, y nosotros, en cambio, pereceremos.

 Carta de Franz Kafka a Milena Jesenská. Cita referenciada en "Hablar al aire. Una historia de la idea de comunicación" de John Durham Peters.

martes, 20 de junio de 2023

Kabir

 Otra de esas citas sobre las que vuelvo en algunas ocasiones, la dejo aquí para fácil  consulta. 

Ante lo incondicionado, lo condicionado danza.

"¡Tú y yo somos uno!" dicen las trompetas.

El Guru viene y se inclina ante el discípulo.

Esta es la mejor de las maravillas.


Kabir. Tagore.

Y Alberto Huratdo decía: "Patroncito" 

Derviches danzando, miniatura persa

jueves, 1 de junio de 2023

Aves de Guayaquil

La nueva vida me sigue llevando para muchos lados, no me permite detenerme del todo. Sin  embargo,  encuentro mis maneras de ser, de estar, de compartir. Esta es una de ellas: dibujar y cazar los sonidos de las aves que voy notando a mi alrededor. A veces pienso que es una manera lenta de cazar pokemones.


En este post compartiré algunos de los dibujos que he ido haciendo durante este par de años en que comencé este ejercicio, precisamente a partir de la forzada quietud que nos dió la pandemia. Por  supuesto, la idea comenzó como mero reconocimiento de las aves que notaba a mi alrededor, luego pasó a fotos de los hallazgos, para contrastarlos y verificarlos con alguna de las guías de aves de la ciudad y, poco después, se comenzó a convertir en dibujos. Primero más sencillos, ahora más elaborados. Aquí estoy publicando aquellos que considero que vale la pena mostrar.


Me alegra decir que el primero que pueden ver ahora, el azulejo, fue efectivamente el primero de todos y era bastante similar al  que ven, solo que estaba hecho  en una hoja de cuadros y pintado con mayor torpeza (pero no menos entusiasmo).


    Azulejo o Tángara Azuleja (con sonido)

Con el tiempo, he ido agregando información de cada uno de ellos en mi cuaderno/diario. Sin  embargo, por ahora es información copiada con lápiz, a veces junto con otras notas que no tienen nada que ver con ellos, y en un estilo no interesante para publicar aquí, al menos por ahora. Sin  embargo, ya puedo decir que para estos días cada uno va copando su propia página especial para el dibujo y la información.
 
Varios de ellos fueron publicados en Instagram, con el sonido que les escuché hacer.

Garceta Azul

"Nala" o la Aratinga de Guayaquil
 
Siriri o Tirano Tropical (con sonido)


"Pájaro negro" o Negro Matorralero (con sonido)

Se vienen otros más, en la medida que en que me va dando o me voy dando el tiempo.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Sentido de la vida. Recorridos

(aun retocándose, me ha agotado un poco, tanto por decir)

Trato de hacer una revisión cronológica de mi experiencia cívica y de fe.


Niñez

El ángel de la guarda. Fue mi primer vínculo importante con la idea de que hay un más allá y un Dios benévolo que cuida de nosotros.

Santidad y Santo Domingo Savio. La idea de santidad en la persona de santo  Domingo Savio  fueron  mis primeros modelos de cómo se comporta una persona que quiere a Dios. No siempre quise hacer lo que él hizo, no siempre me sentí identificado con él, pero ciertamente buscaba esta idea-conexión, ser santo-estar siempre  con Dios. Fue una imagen fuerte e importante. .


Adolescencia

Los comics. Apenas comenzaba mi adolescencia mi madre me hizo saber de una tienda de cómics que habían abierto prácticamente junto a mi casa. Me encantó poder entrar en contacto con ellos, al punto de que no siempre necesitaba comprarlos (pues no podía comprarlos siempre o todos los que quería), me bastaba con  entrar y mirar las portadas  y posters cambiantes en el lugar. Entraba a un mundo  fascinante y  llamativo de justicieros y personajes oscuros. A la vez,  en  la televisión, surgió un personaje más cercano, el Capitán Planeta, recuerdo que fue una manera de conectar con la posibilidad de hacer algo ante las situaciones que amenzaban a nuestro mundo. No mucho después, algunos de mis amigos de barrio, llegaron a decirme "Capitán Planeta" porque comencé a andar con una fundita para la basura cada vez que salía. Otras veces me gustaba deleitarme con la belleza muda e imponente de los árboles.

La búsqueda de sabiduría y la nueva era. A la par de la lectura de cómics, recuerdo que todo lo que mencionaba sabiduría también me atraía. De alguna manera la idea de santidad, conexión con el planeta y la sabiduría se relacionaban. Con el tiempo, sin  dejar el cristianismo, encontré en las creencias de la Nueva Era, explicaciones sobre el Amor de Dios que me fueron más comprensibles que el castigo eterno. Por ejemplo: la idea de la reencarnación como un modo de perfeccionamiento en el camino hacia la plenitud del Reino de los Cielos.

Mi abuelo y la ciudad.Siempre me inculcó el amor por esta, por su la vida del centro, por no volverme simplemente un chico de  urbanización, sin ningún vínculo con sus fiestas y su gente de todos lados.


La No Violencia de Gandhi y Martin Luther King. Hacia "sexto curso", llegué a la propuesta no violenta de Gandhi, su satyagraha y la ahimsa. Sus ideas y las de Martin  Luther King, leídas en libritos breves de biografía, me sacaron de la especulación y las acciones aisladas y me dirigieron hacia estrategias más concretas y reflexivas de actividad constructiva y servicio. El cristianismo no chocaba con eso. Se hallaba bien complementado con las acciones de la persona de Jesús a quien veía como un no violento por excelencia.

El Grupo Apostólico del Javier y el sentido de servicio. Encadenado a lo anterior, participar en este grupo me dio una misión aun más concreta, me dio un "sentido de grupo" ligado a una misión mayor y posible. También me mostró una cara del cristianismo alegre, activa, propositiva y festiva. El Reino de los Cielos estaba en la amistad y, sobre todo, en el encuentro con las personas a las que servimos. Sentí que  el mundo estaba cerca y me relacionaba con todas su gente, que me hablaba y se alegraba conmigo. Había descubierto ese vínculo especial.


Adulto joven

Jesuita y  el cristianismo Ignaciano de cabeza. Terminé mi  carrera de abogado sin  ninguna motivación  importante sobre el futuro y, de repente, en  esa búsqueda de sentido, descubrí que yo   siempre había estado   buscando  ese sentido de servicio completo y esa siempre abierta comunión con Dios. Ingreso a la orden y "me voy de largo". Ahí tengo una fuerte experiencia de Dios: como si este me guiara como un cometa que va delante mío, "como el Principito agarrado del cometa". Luego, tuve  una segunda gran experiencia de Dios,  en donde sentí que estaba en todas partes y que ahora yo comprendía. Fue un evento  largo y emotivo, que puedo contar en otro espacio pero puedo  decir que entendí a Dios como una fuente que está dentro de cada y que lo experimentábamo de acuerdo a la cantidad que estábamos dispuestos a abrir, como si fuésemos llaves de agua abiertas,  con diferentes intensidades que se podían conectar. 

Esta experiencia aun me acompaña, si es que pongo atención. En esta etapa también descubro con calma a Dios en mi historia de vida, en familia, amigos, búsquedas y experiencias. Experimento que el sentido de servicio se libera y empodera al tope en esta etapa.

Con el tiempo, sin embargo, comienzan las preguntas de vuelta a la sociedad: ¿y uds, qué?, ¿y mi cuerpo, qué? Despierta la vida afectivo-sexual que sublatía en mi vida y que yo no había sabido mirar. Anduve con  ella mucho tiempo, sobre todo la afectiva y, por supuesto, me abrí completamente a la conversación con  psicólogos. Comencé a descubrirme un  hombre- humano. Muchos tal vez lo saben siempre. Yo, más bien, lo comencé a descubrir ahí.

Hay mucho que decir sobre el andar con esta pregunta y este proceso de integración, del servicio desinteresado y apasionado y el gran silencio de Dios (o sus invitaciones a una vida afectiva), pero  para brevedad, podría resumir que la pregunta se hizo tan grande que rompió todo. Dios estaba en la vida que me llamaba también, no había razón de separarme de ella. ¿Y entonces? Dios que me llamó hacia un lado, me llamaba hacia el otro  también? ¿Me hablaba con otra voz también? Sonaba mucho en mi el estribillo de la película el árbol de la vida: "the way of nature y the way of grace", pero los de la gracia eran personas que morían  o  personajes literarios. Yo no quería ser un  personaje literario viviente. El  "silencio de Dios", más claro para muchas otras respuestas, no era válido sobre ese tema. Así como en el servicio, me parecía descubrir, la suavidad, el descanso, un destello de plenitud estaba en la pareja. 


Plenamente adulto 

Sigue el mismo viaje, todo está muy cerca, pero digamos que otras voces ya hablaban también:

Etty Hilesum. Cuando  comienza esa época Dios se despersonaliza un poco. Sin embargo está presente, en lo pequeño, en los lugares rotos. Dios nace. 

Hannah Arendt. A la par. "Salgo" un momento de Dios como una entidad con forma cristiana intensa, pero no dejo la fe, solo trato de entender un poco mejor quién soy y quién puedo ser. Una mejor comprensión de mi posible rol en la sociedad a  partir de mi trasfondo de vida. Simone Weil también anda por ahí con sus impulsos de acción tan coherentes y claramente comprometidos.

Agustín de Hipona e Ignacio de Loyola ...al revés. Quiero decir que sentí que me pasó al revés: de haber encontrado a Dios a salir a bucar el mundo (cuando la historia de estos santos es al revés, del mundo a Dios). Eso sí, todo esto desde la experiencia de Dios mismo. Me parecía que Dios no me quería momificado, aceptando un silencio doloroso, la vida no se trataba de volverse una figurita "buena" en un escaparate, intocable y de resultados que se le escapaban de las manos con cada mudanza, como un personaje literario. A la vez, descubría, en esa carencia, que lo sagrado pasaba a revelarse como lo que no se rompía ni se dañaba, a pesar de todo, como el oro. También, creció mi decepción ante los aliados, los ídolos, los referentes. "Todos" siguían  su curso y "nos" aplaudían a los religiosos pero no mucho más ¿entonces, para qué tremenda renuncia sino iba a haber equipo que liderar? Con el tiempo y ante la falta de respuesta (o la incapacidad de oir aunque se esperaba) Dios se hizo tan grande que se parecía mucho al silencio; inclusive,  la nada misma. Caminaba roto mientras podío.  La gracia era tenue y chiquitita en la vida de los hombres. Mejor, tal vez, podría ser un ser humano completo, "reducido"  pero plenamente humano, no un personaje de literatura.


Ahora

Tiempo de preguntas, pasos, escucha y mucho movimiento. La gracia no se oye si uno no se detiene. Rose de Star Wars dice "saldremos adelante no destruyendo lo que tememos sino salvando lo que amamos". Trato de habitar ese lugar, de agarrarme. No dejar de ser puente. Buscar, sentipensar, escribir, dibujar y hacer con otros me asienta, me dan un sentido de identidad, un sentido de punto de partida y de llegada. La mujer es un hogar y un deleite de compañía, qué bella locura y descanso! pero, y el mundo? Los ritos, que ya en otros momentos me revelaron su importancia, vuelven  a mostrar su valor. A la par, el mundo está muy abierto y me puede romper, dispersar. Busco un nuevo equilibrio para comenzar, para aportar, para estar y sentir que crezco, además, me debo mantener a flote y prosperar. Ya no soy uno, soy dos. Aprender a escuchar. También,  busco en la historia de los primeros cristianos, busco también en las historias de personas convencidas o serviciales y buenas que sentían que tenían algo para dar, compartir. Me apoyo, un poco, al menos, en quienes aun dicen buscar y escuchar. Pruebo, hago. Comienzo  a sentir los golpes y el cansancio. Volver a aprender a mirar, volver a aprender a hacer. Menos intenso que San Pablo, que se desgastaba y no parecía tener compañía, pero que hacía sus carpas, se daba su sustento. Algo con la alegría y el juego, menos palabras para decir pero cosas para mostrar, buscar, proponer. 


sábado, 10 de septiembre de 2022

Lecturas: The Meaning of Human Existence por Edward O. Wilson

Hace algún tiempo que no escribo por aquí. Sin embargo, persevero. Me gusta escribir. Me detuve porque me ha pasado "la vida", como se da cada cierto tiempo. Esta vez los cambios tocaron mi presencia en este blog. Uno de ellos tiene que ver con mi mayor presencia en reseñas en video. Es poca la gente que visita el blog y mucha más la que interactúa con las reseñas en video, las agradece y hasta deja algún comentario. Así que ciertamente me volqué a ellas con más atención. Además de su gran agilidad. Después de todo lo que uno busca transmitir es el entusiasmo de leer, ¿no? Pueden encontrarlas en mi cuenta de instagram @mega82.

Sin embargo, me pareció una buena idea comentar sobre este libro por aquí. Fue una lectura fascinante a la que pude dedicar un tiempo atropellado. Asentar mis impresiones y revisarlo desde la calma de la experiencia escrita se mostraban como buenos motivos. El libro en mención se puede traducir como “El sentido de la existencia humana” y me produjo una refrescante impresion la libertad con la cual Edward O. Wilson especula sobre este sentido basándose en sus observaciones como científico del mundo natural. 

Una foto del libro y un dibujo rápido que hice sobre el autor

El autor fue un conocido entomólogo, esto es, alguien dedicado al estudio de los insectos. Para el caso, Wilson se destacó en el estudio de las hormigas,  siendo  reconocido como una autoridad mundial. Motivado por sus anos de observacion aqui se aventura a crear comparaciones entre ellas y la vida humana desde una perspectiva muy personal y original. Sobra decir que este libro no pretende ser un estudio formal, sino tan solo un ejercicio de pensamiento y comparación gratuita entre nosotros y el micro mundo de estos pequeños grandes insectos, a propósito de algunas similitudes que pueden motivar nuestra comprensión e imaginación del sentido de nuestra propia vida, al menos, desde una perspectiva de nosotros como especie y no meramente como individuos.

De las cosas que puedo destacar como uno de mis mayores impactos vale comenzar con esta: cómo a nivel de este grupo de animales sociales suele darse la existencia de una especie de hormigas contrincante que tiene en vilo a sus pares en la lucha por la supervivencia. Esta existencia en vilo, destaca Wilson, es lo que las mantiene activas y siempre en actitud de mejora en la aplicación de sus diferentes capacidades y modos de lidiar con el mundo. En último sentido, esa tensión entre polos opuestos en una misma especie, es lo que les permite ser lo mejor que pueden ser como seres vivos. De ello Wilson traspola esa misma posibilidad a los seres humanos, quienes también entramos en la categoría de seres sociales a los cuales pertenecen las hormigas: ¿por qué no podría ser que esa tendencia a diferenciarnos en grandes polos de poder, no tenga que ver con un propósito o función mayor de la naturaleza de mantenernos en una "sana tensión" de existencia? 

Esta reflexión de Wilson llegaba a mi hace algunos meses, precisamente cuando se dio lo que parecía ser el absurdo conflicto de Rusia con Ucrania. Más allá de las razones precisas de ese conflicto y sus sentidos y sinsentidos, la imagen de Wilson ha quedado flotando en mi como una variante interesante y a tener en cuenta de nuestro comportamiento. 

Una pequeña viñeta que hice. El color morado se refiere a las feromonas y su funcionamiento en el mundo de las hormigas

Una segunda reflexión que me quedó marcada de manera especial fue la siguiente: Wilson reflexiona sobre las funciones del egoísmo y el altruísmo. En cada uno ve una utilidad de tipo distinto. El egoísmo, observa, sirve muy bien a las homirgas cuando se trata de situaciones particulares entre pares. Sin embargo, cuando se trata de lidiar con una amenaza (como hormigas contrincantes u otro tipo de atacantes), el egoísmo juega en contra del grupo. En ese caso es el altruísmo el que juega un papel determinante en la supervivencia de la totalidad del grupo. Del mismo modo, considera, la reflexión se puede aplicar a este dilema interminable de la humanidad.

Cierro este comentario destacando otros puntos tocados por Wilson en su libro: la posibilidad de habitar otros mundos y cómo podríamos lograrlo, algunas reflexiones ecológicas y, finalmente, el papel de las creencias frente al de la razón. En donde las primeras no terminan tan bien paradas, aunque, entiendo, en escritos posteriores se mostará más conciliador tomando en cuenta su rol social y su aporte en el fenómeno moral.