martes, 8 de septiembre de 2026

Lucrecio mira al cielo

Y antes que nada contempla el color claro y transparente del cielo y todo cuanto éste contiene: los astros errantes por doquier, la luna y el sol con su resplandor incomparable.

Si todas estas cosas aparecieran ahora como por primera vez a los mortales, de manera tan brusca como imprevista; si se les mostraran a la vista, ¿qué podría citarse de más maravilloso que este conjunto de cosas, cuya existencia la imaginación de los hombres no se habría atrevido siquiera a concebir?

Nada, en mi opinión: semejante espectáculo parecería prodigioso.

Mira a tu alrededor: nadie —hasta tal punto llega su cansancio y su hastío— se digna levantar los ojos hacia las regiones luminosas del cielo.

Lucrecio, De rerum natura II, 1030-1039. Citado por Pierre Hadot, Ejercicios espirituales y filosofía antigua, Siruela, Madrid, 2006, p. 284. (Traducción ligeramente adaptada para facilidad de lectura).

                          Jean-François Millet, Noche estrellada (1850)
                                            Jean-François Millet, Noche estrellada (1850)

No hay comentarios:

Publicar un comentario