Escuchaba la lectura de los Hechos de los Apóstoles que correspondía a estos días (Hch 3, 1-10): Cerca de la puerta La Hermosa del templo de Jerusalén Pedro curaba a un hombre cojo de nacimiento. Este se levantaba alegre a pregonar el milagro.
Al oír esta lectura sobre las acciones de Pedro, recordé otra, que contenía una curiosa nota al pie del relato (en la versión de la Biblia del Peregrino). Luis Alonso Schokel, autor de esta traducción de la Biblia, señalaba cómo Pedro, al resucitar a una mujer llamada Tabitha (Hch 10, 36-42), repetía un gesto de Jesús al resucitar a la hija de Jairo. Lo curioso en la nota es que traducía "Talitha, qum" como "Corderita, levántate".
Nunca había oído esa versión del pasaje.
Recuerdo que me conmovió percibir esa ternura, palabras tan suaves y amables para despertar a una niña que para los ojos humanos estaba muerta. Y ahora Pedro lo imitaba. No podía hacer sino lo que vio hacer.
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Para datos nerdies, Aquí una fuente adicional sobre esa traducción.
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