jueves, 29 de mayo de 2025

Notas: Sobre la frase de San Pablo "En Él vivimos, nos movemos y existimos"

(post en continua edición...)

Estos días me volví a topar con a una frase de San Pablo que "siempre" me ha impresionado: "Él vivimos, nos movemos y existimos". La dice a los griegos en Atenas (Hechos de los Apóstoles 17, 22-32). 

"En él, efectivamente, vivimos, nos movemos y existimos (...)"

Pablo predicando en Atenas, Rafael Sanzio (1515)

En el pasado, destacaba desde una atención devocional, y una cierta perplejidad y maravilla: no solo "Dios era", sino que estamos insertados en Él.  Dios, no nos creó en el pasado, sino que se recreaba y nos recreaba cada día. 

Pero yendo a lo que llamó mi atención hoy: Escuchando con más atención la situación y la explicación del sacerdote sobre el discurso de Pablo en el areópago, caí en cuenta de que Pablo está hablando en el lenguaje de los griegos (!). 

Ahí, oh maravilla! mi mente comenzó a trabajar asombrada: ¿qué cosas griegas usa y dice Pablo en este discurso? Lo copio completo a continuación para compartir mi sentimiento de contemplación maravillada de lo descubierto (Hechos de los Apóstoles 17, 22-32):

"Pablo, erguido en el centro del Areópago, tomó la palabra y se expresó así:

— Atenienses: resulta a todas luces evidente que ustedes son muy religiosos. Lo prueba el hecho de que, mientras deambulaba por la ciudad contemplando los monumentos sagrados, he encontrado un altar con esta inscripción: “Al dios desconocido”.

Pues al que ustedes adoran sin conocerlo, a ese les vengo a anunciar. Es el Dios que ha creado el universo y todo lo que en él existe; siendo como es el Señor de cielos y tierra, no habita en templos construidos por hombres ni tiene necesidad de ser honrado por humanos, pues es él quien imparte a todos vida, aliento y todo lo demás. 

Él ha hecho que, a partir de uno solo, las más diversas razas humanas pueblen la superficie entera de la tierra, determinando las épocas concretas y los lugares exactos en que debían habitar. Y esto para ver si, aunque fuese a tientas, pudieran encontrar a Dios, que realmente no está muy lejos de cada uno de nosotros. 

En él, efectivamente, vivimos, nos movemos y existimos, como bien dijeron algunos de sus poetas: “Estirpe suya somos”. Siendo, pues, estirpe de Dios, no debemos suponer que la divinidad tenga algún parecido con esas imágenes de oro, plata o mármol, que son labradas por el arte y la inspiración humana. 

Y aunque es verdad que Dios no ha tomado en cuenta los tiempos en que reinaba la ignorancia, ahora dirige un aviso a todos los humanos, dondequiera que estén, para que se conviertan. Y ya tiene fijado el día en que ha de juzgar con toda justicia al mundo; a tal fin ha designado a un hombre, a quien ha dado su aprobación delante de todos al resucitarlo triunfante de la muerte.

 Cuando oyeron hablar de resurrección de muertos, unos lo tomaron a burla. Y otros dijeron:

— ¡Ya nos hablarás de ese tema en otra ocasión!"

Los elementos griegos del discurso

1. El Areópago

El Areópago (Ἄρειος Πάγος, "colina de Ares") fue/es una colina junto a la Acrópolis de Atenas. En la época clásica fue sede de un antiguo consejo con funciones judiciales y políticas. En tiempos de Pablo ya no era el centro del poder, pero seguía siendo tribunal y lugar de debate público y filosófico.

Cuando leemos este pasaje, entonces, debemos pensar en dos cosas: la colina, propiamente y, el grupo humano reunido, o sea el consejo conocido como Areópago.


Otro detalle interesante sobre a qué lugar concreto aludimos cuando la cita dice "Areópago": En época romana parece que este consejo se reunía a veces en el ágora. Pero "agora" es un lugar muy grande. Al parecer el lugar en el ágora en donde podrían haber estado reunidos es la Stoa Basíleios (Pórtico Real). 

2. El "dios desconocido"

Pablo no rechaza la religiosidad de los griegos: parte de ella. Lo que ellos veneran sin conocer es justamente lo que viene a anunciarles.

Altar al dios desconocido (encontrado en 1820 en el Monte Palatino)

3. "En él vivimos, nos movemos y existimos"

Es la frase que me abrió todo esto. Pablo la dirige a los griegos, pero yo la escucho hoy, en presente: vivir, moverse y existir siguen ocurriendo en Él.

4. "Estirpe suya somos"
Aquí Pablo cita a los propios poetas griegos. No les habla desde fuera, sino con sus mismas palabras.

Notas cortas para seguir investigando:

  • Areópago y Sócrates: a Pablo lo acusan de anunciar "divinidades extranjeras" (Hch 17, 18), una acusación casi idéntica a la que se le hizo a Sócrates.
  • Dios desconocido: Pausanias y Diógenes Laercio (la historia de Epiménides y la peste) mencionan altares sin nombre en Atenas. El altar del Palatino es romano y dice "a un dios o a una diosa".
  • "En él vivimos...": una tradición antigua atribuye la frase al poeta Epiménides de Creta. Los tres verbos griegos (vivir, moverse, ser) están en presente.
  • "Estirpe suya somos": es un verso de Arato de Solos (Fenómenos, v. 5), paisano de Pablo por ser de Cilicia. Tiene un eco en el Himno a Zeus de Cleantes.
  • Resurrección: en Las Euménides de Esquilo, una obra ambientada en el Areópago, Apolo dice que para el muerto "no hay resurrección" (anástasis).

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