Las montañas son tsunamis que invaden el valle que es la ciudad.
Yo juego al sacerdote en el escenario de Dios,
mi ropa es blanca para decir y celebrar las cosas que valoramos por sobre todas las cosas.
Digo:
"Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo"
Pero, ¿acaso no estoy diciendo?:
"Bienvenido,
Tus padres y los padres de tus padres
nos reunimos con nuestras mejores ropas para recibirte,
Luz de nuestras vidas."
Decimos a tus padres
(tan simple es el misterio que nos enseñaron):
Yo juego al sacerdote en el escenario de Dios,
mi ropa es blanca para decir y celebrar las cosas que valoramos por sobre todas las cosas.
Digo:
"Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo"
Pero, ¿acaso no estoy diciendo?:
"Bienvenido,
Tus padres y los padres de tus padres
nos reunimos con nuestras mejores ropas para recibirte,
Luz de nuestras vidas."
Decimos a tus padres
(tan simple es el misterio que nos enseñaron):
"Traiga una vela,
nombre padrino o madrina,
póngale ropa bonita",
nombre padrino o madrina,
póngale ropa bonita",
(el clásico marinerito,
el vestido que acalora,
la diadema rosada,
el pompón más grande que la oreja).
Y se oye:
"Que todo lo mejor venga sobre ti,
que siempre seas cuidado y querido".
Luego,
el vestido que acalora,
la diadema rosada,
el pompón más grande que la oreja).
Y se oye:
"Que todo lo mejor venga sobre ti,
que siempre seas cuidado y querido".
Luego,
esparcimos el agua sobre tu cabeza,
(¡tan largo es nuestro amor y apenas llegas!)
que prevee:
"Si te vas antes,
que seas recibido en el mejor lugar que imaginamos posible,
junto a suaves manos prestadas,
siempre atentas, guardianas y sonrientes.
junto a suaves manos prestadas,
siempre atentas, guardianas y sonrientes.
¡Dios quiera que sus ángeles sean ciertos
y haya querubines que jueguen contigo!"
Yo digo:
"Effetá/ ábrete"
y toco,
con tus padres por testigos,
tus ojos,
tu boca y
tus oídos
gestos que expresan,
(¿quien dice que hablar es sólo palabras?)
nuestra mejor manera de decir:
"Que veas,
oigas,
y sientas el mundo.
Yo digo:
"Effetá/ ábrete"
y toco,
con tus padres por testigos,
tus ojos,
tu boca y
tus oídos
gestos que expresan,
(¿quien dice que hablar es sólo palabras?)
nuestra mejor manera de decir:
"Que veas,
oigas,
y sientas el mundo.
Que tu boca tenga una palabra para crear y defender lo que consideres valioso
Que vivas como nosotros hemos vivido,
que puedas abrirte paso y florecer en tus propios términos."
que puedas abrirte paso y florecer en tus propios términos."
Celebramos matrimonios:
dices:
"Yo te desposo",
y al final, cual testigos solemnes y alegres, conferimos
"Hasta que la muerte los separe",
que es esa manera en que te acompañamos a decir:
y al final, cual testigos solemnes y alegres, conferimos
"Hasta que la muerte los separe",
que es esa manera en que te acompañamos a decir:
"Te quiero, hasta los confines de la tierra",
"Quiero afrontar lo nuevo y lo incierto junto a tu mano".
Y oímos,
"Quiero afrontar lo nuevo y lo incierto junto a tu mano".
Y oímos,
cuando no entiendes pero quisieras poder comprender.
Perdonamos,
Luego,
Partimos el Pan,
Oramos la paz,
¿Quién no se reconcilia,
o conoce a su amada,
en alguno de los infinitos momentos de las misas?
(que no son cierres, ni cuevas cerradas, sino envíos)
Conmemoramos la comida en la mesa,
¡sabio fue ese hombre que supo dirigir nuestra atención a cosas importantes!
Y las bendiciones rutinarias, largas y cansonas
Que nadie diga,
en nombre de lo más grande,
aquello que no te atreves a perdonar.
Eres amado, aunque no te quieras.
aquello que no te atreves a perdonar.
Eres amado, aunque no te quieras.
Lo aprendiste de tus padres
y quieres oírlo por siempre,
así sea,
así es.
Decimos:
"Dale señor el descanso eterno,
brille para él la luz perpetua"
Pero expresamos:
"Siempre te querremos.
Duerme en paz.
Te lo mereces,
papá,
así sea,
así es.
Decimos:
"Dale señor el descanso eterno,
brille para él la luz perpetua"
Pero expresamos:
"Siempre te querremos.
Duerme en paz.
Te lo mereces,
papá,
mamá,
compañera de vida,
compañera de vida,
criaturita que comenzaba a vivir,
muchacho tonto y querido.
No te vayas,
No te vayas,
querríamos estar siempre contigo".
¿Acaso no tiene significado,
¿Acaso no tiene significado,
ese reunimos para recordar juntos,
lo que has sido para muchos?
Luego,
caminamos contigo hasta que te cubra la tierra
y volvemos a orar.
Que los vientos lleven nuestras más cálidas palabras a tu corazón ahora tranquilo.
y volvemos a orar.
Que los vientos lleven nuestras más cálidas palabras a tu corazón ahora tranquilo.
Y las misas del año,
en donde te recordamos,
¿cuántas veces no te pensamos hasta que nos devuelve con un soplo:
"Vive como yo, que ahora también vivo"?
y entonces te dejamos ir y comprendemos.
Partimos el Pan,
Oramos la paz,
¿Quién no se reconcilia,
o conoce a su amada,
en alguno de los infinitos momentos de las misas?
(que no son cierres, ni cuevas cerradas, sino envíos)
Conmemoramos la comida en la mesa,
¡sabio fue ese hombre que supo dirigir nuestra atención a cosas importantes!
Y las bendiciones rutinarias, largas y cansonas
Que nadie diga,
cuando las oye,
y ve a la gente apretujarse para recibirlas,
y levantar sus manos
y a sus pequeños,
y ve el agua caer desde un hisopo
¿No se dice, en un lenguaje más poderoso que las palabras:
"Que un poder mayor al que yo tengo te cuide más allá de mis manos"?
Mi nombre es Adam Wayne y estoy aferrado a un árbol, mi árbol,
sus raíces llegan hasta los confines del infierno
y sus ramas se disparan hacia la infinitud de las estrellas.
"Que un poder mayor al que yo tengo te cuide más allá de mis manos"?
Mi nombre es Adam Wayne y estoy aferrado a un árbol, mi árbol,
sus raíces llegan hasta los confines del infierno
y sus ramas se disparan hacia la infinitud de las estrellas.
Quién lo escribió? Hermoso...
ResponderEliminar¡Ohhh Fer! Unas manos que son capaces de escribir algo tan sublime sólo pueden pertenecer a un alma enorme, amorosa e infinita.
ResponderEliminarME ENCANTÓ
Gracias por tu comentario, Reb. Tan linda! Me alegra oír esa emoción. Así sentí también la descarga cuando lo escribía.
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